Nueva Jersey estudia un proyecto de ley que podría cambiar la venta de chicles en el estado. La propuesta busca prohibir determinados productos que contienen microplásticos, pequeñas partículas que han despertado preocupación por sus posibles efectos en la salud humana y el medioambiente.
La iniciativa, conocida como Ley de Protección contra los Microplásticos, también contempla restricciones para productos de limpieza, cosméticos y artículos utilizados en la preparación o consumo de alimentos.
Según informó NJ.com este viernes 23 de octubre, el proyecto podría convertir a Nueva Jersey en uno de los primeros estados del país en establecer restricciones específicas sobre la venta de goma de mascar que contenga estas partículas.
Sin embargo, la medida todavía no ha sido aprobada. Por lo tanto, los consumidores pueden continuar comprando chicles mientras los legisladores evalúan la propuesta.
¿Por qué Nueva Jersey quiere prohibir ciertos chicles?
La preocupación surgió después de investigaciones que encontraron que algunos chicles pueden liberar microplásticos durante los primeros minutos de masticación.
Estas partículas pueden desprenderse de los materiales utilizados en la elaboración de la goma de mascar y entrar en contacto con la saliva.
Los microplásticos son fragmentos de materiales plásticos que miden cinco milímetros o menos. Su presencia se ha identificado en el agua y los alimentos, además de diferentes tejidos del cuerpo humano.
Aunque las investigaciones continúan, los científicos estudian cómo la exposición prolongada podría afectar las células y los tejidos. Todavía no se conocen completamente las consecuencias de esta exposición para la salud.
La propuesta legislativa busca reducir la presencia de estos materiales en productos de consumo cotidiano y ofrecer mayor información a los compradores.
Los fabricantes tendrían que advertir sobre los microplásticos
El proyecto establece un calendario gradual para que las empresas modifiquen sus productos y etiquetas.
Durante el primer año después de la entrada en vigor de la ley, los fabricantes tendrían que informar en el exterior de sus productos sobre la presencia de microplásticos añadidos intencionalmente o la posibilidad de generar estas partículas.
A partir del segundo año, se aplicarían requisitos adicionales de etiquetado. Las advertencias tendrían que ser visibles para los consumidores y estar disponibles en inglés y español, incluso en las publicaciones de venta por internet.
Tres años después de la entrada en vigor, quedaría prohibida la venta de determinados productos que contengan microplásticos añadidos intencionalmente o que puedan generar partículas plásticas secundarias.
Esto no significaría la prohibición de todos los chicles. Los fabricantes podrían continuar comercializando productos que cumplan con los requisitos establecidos.
Además, la propuesta contempla excepciones para cantidades mínimas de microplásticos que resulten técnicamente inevitables durante la fabricación o por su transferencia desde los envases.
Multas de hasta 25.000 dólares por incumplimiento
Las empresas que incumplan las disposiciones podrían enfrentar sanciones económicas.
El proyecto contempla multas administrativas de entre 1.000 y 20.000 dólares por infracción. También establece la posibilidad de sanciones civiles de hasta 25.000 dólares por cada día que continúe una violación.
La propuesta destinaría 3 millones de dólares a su implementación. De esa cantidad, 2,5 millones corresponderían al Departamento de Protección Ambiental de Nueva Jersey y 500.000 dólares al Departamento de Ley y Seguridad Pública.
Los fondos permitirían desarrollar programas de investigación y vigilancia sobre la presencia de microplásticos en el aire, el agua y el suelo.
Crece la preocupación por los microplásticos en Estados Unidos
El proyecto surge en medio de una mayor atención sobre los materiales plásticos presentes en productos de consumo habitual.
En junio, la Fiscalía General de Nueva Jersey y representantes de otros 14 estados solicitaron a la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) ampliar la investigación y vigilancia sobre los microplásticos.
“Los microplásticos suscitan especial preocupación debido a su presunta prevalencia generalizada y a su capacidad de acumularse y persistir en el medio ambiente”, señalaron los fiscales.
También advirtieron sobre la presencia de estas partículas en el agua, el aire y la tierra.
La exposición puede producirse al consumir determinados alimentos o bebidas, así como al respirar aire que contiene pequeñas partículas plásticas.
Mientras tanto, el proyecto de Nueva Jersey continúa bajo consideración legislativa. La propuesta deberá avanzar en la Asamblea y el Senado estatal antes de convertirse en ley.










