Egipto convierte una victoria en motivo nacional
Egipto vive un momento que va más allá del fútbol. La victoria 3-1 ante Nueva Zelanda en el Mundial 2026, la primera del país en una Copa del Mundo, fue celebrada por el presidente Abdelfata al Sisi como un hito de orgullo nacional.
El mandatario felicitó a la selección y al pueblo egipcio por un triunfo que calificó como una muestra de “determinación, voluntad y perseverancia”. También lo describió como un “comienzo prometedor” para seguir compitiendo con confianza y ambición en el torneo.
El resultado no solo rompió una barrera histórica. También colocó a Egipto en la cima del Grupo G con cuatro puntos, una posición que le permite depender de sí mismo para avanzar a los dieciseisavos de final.
Salah lidera una remontada memorable
La selección dirigida por Hossam Hassan empezó en desventaja en Vancouver. Nueva Zelanda golpeó primero con un gol de Finn Surman, pero el equipo africano respondió con autoridad en la segunda parte.
Mostafa Zico marcó el empate. Luego apareció Mohamed Salah, capitán y gran referencia del equipo, para firmar el 1-2 y encaminar la remontada. Trezeguet completó el 1-3 con un cabezazo tras un córner ejecutado por Salah.
El delantero, una de las figuras más importantes en la historia del fútbol egipcio, terminó el partido con un gol y una asistencia. Su actuación reforzó el peso simbólico de una noche que ya ocupa un lugar especial en el deporte del país.
Un triunfo que cambia el Grupo G
La victoria ante Nueva Zelanda modificó por completo el panorama del Grupo G. Egipto quedó como líder con cuatro puntos y muy cerca de asegurar su clasificación a la siguiente ronda.
Bélgica e Irán quedaron relegados en la pelea por los primeros lugares, mientras que Nueva Zelanda quedó en una situación muy delicada. Para los egipcios, el resultado representa más que tres puntos. Es una oportunidad real de pasar a eliminatorias en un Mundial ampliado y competitivo.
Ese contexto explica el tono del mensaje presidencial. Al Sisi habló de elevar el nombre de Egipto “a lo más alto en los escenarios internacionales”, una frase que conecta el resultado deportivo con el orgullo nacional.
Los medios árabes celebran a los Faraones
La prensa egipcia y varios medios del mundo árabe calificaron la victoria como histórica. También destacaron el trabajo del cuerpo técnico y de Hossam Hassan, quien logró que el equipo reaccionara después de una primera parte complicada.
El triunfo fue recibido como una confirmación de que Egipto puede competir con personalidad en el Mundial. Después del empate inicial ante Bélgica, la remontada ante Nueva Zelanda dejó una señal clara: el equipo tiene recursos para resistir, ajustar y golpear en los momentos decisivos.
Salah fue el rostro principal de esa reacción, pero no el único. Zico, Trezeguet y el portero Mostafa Shoubir también tuvieron papeles importantes en una noche de alto valor competitivo.
Una página nueva para el fútbol egipcio
Para Egipto, ganar por primera vez en una Copa del Mundo tiene un peso emocional enorme. El país había participado antes en el torneo, pero nunca había podido celebrar una victoria en la fase final.
Ese dato convirtió el 3-1 ante Nueva Zelanda en una fecha para recordar. No fue una victoria cómoda desde el inicio, sino una remontada trabajada, con carácter y con una segunda parte dominante.
Ahora, el reto será convertir la celebración en impulso. El equipo todavía debe cerrar la fase de grupos y confirmar su pase a la siguiente ronda. Sin embargo, el triunfo ya cambió la percepción del torneo para los Faraones.
Egipto llegó a Vancouver buscando una victoria. Salió con historia, liderazgo de grupo y una esperanza nueva. Para una selección que llevaba años esperando una noche así, el mensaje es claro: el camino recién empieza.