El migrante herido por ICE en Austin fue trasladado este lunes desde el centro de detención de Pearsall a un hospital. La oficina de su abogada confirmó el traslado a EFE.
Wilber Garcés, de 28 años, recibió un disparo en la espalda durante un operativo migratorio. El incidente ocurrió el domingo mientras repartía pedidos de DoorDash en su vehículo.
Otro migrante detenido en Pearsall alertó a la abogada Kate Lincoln-Goldfinch sobre el estado de Garcés. Según su relato, guardias del centro agredieron al venezolano y este estaba perdiendo sensibilidad en el lado izquierdo del cuerpo.
Aún se desconoce a qué hospital fue trasladado. Tampoco hay información sobre el tratamiento médico que está recibiendo.
Garcés tenía una bala alojada en la espalda
Después del tiroteo, los servicios de emergencia llevaron a Garcés a un centro médico de Austin. Sin embargo, recibió el alta pocas horas después.
Los médicos no realizaron una cirugía para extraer la bala alojada en su espalda. Posteriormente, las autoridades migratorias lo trasladaron al centro de detención de Pearsall.
Garcés permaneció detenido allí hasta su nuevo traslado al hospital. Antes de salir, había denunciado por teléfono las condiciones de su detención.
La abogada denuncia una agresión
Fabiana Meléndez, portavoz de Lincoln-Goldfinch, afirmó que los guardias agredieron a Garcés después de una rueda de prensa.
“Sabemos, por el otro detenido, que en algún momento le pusieron una cadena en la cintura, lo esposaron a una silla y se lo llevaron a un centro médico”, agregó Meléndez.
La defensa considera que el trato recibido pudo ser una represalia por las declaraciones públicas sobre el caso.
El congresista demócrata Greg Casar confirmó el traslado y lo calificó como un “primer paso positivo”.
“Ahora esperamos que se recupere por completo, se reúna con su familia y pueda contarles a las fuerzas del orden la historia completa de cómo ICE le disparó en la espalda”, añadió.
Garcés relata cómo ocurrió el tiroteo
Garcés explicó que los agentes chocaron uno de los lados de su automóvil. Luego le dispararon cuando intentó moverlo para estacionarse antes de bajarse.
El venezolano reside en Estados Unidos desde 2024 y tiene permiso de trabajo. Ingresó mediante CBP One, una aplicación activa durante el Gobierno de Joe Biden.
Ese programa permitía solicitar una cita para presentarse en un puerto fronterizo y pedir asilo. Sin embargo, un juez emitió una orden de deportación contra Garcés en ausencia.
Según su abogada, la notificación de la audiencia llegó a una dirección antigua. La defensa sostiene que Garcés había informado al Gobierno sobre su cambio de residencia.
En 2026, los jueces han ordenado la deportación de 281.867 migrantes que no acudieron a sus audiencias. De ese total, 90.288 tenían solicitudes de asilo, según datos oficiales.