Más de 90.000 patitos de goma convirtieron el río Chicago en una enorme corriente amarilla durante una peculiar carrera benéfica. El espectáculo formó parte del Chicago Ducky Derby, una tradición que recauda fondos para Special Olympics Illinois.
Los patitos fueron lanzados desde un camión situado sobre un puente parcialmente levantado. Después de caer al agua, flotaron durante aproximadamente 15 minutos entre los rascacielos y ante miles de espectadores.
Cada figura tenía un número vinculado a la persona que la patrocinó. Al finalizar la carrera, los organizadores retiraron del agua al patito ganador y al que llegó en segundo lugar.
Una carrera con más de 91.000 participantes
La organización superó su meta inicial de 90.000 patitos. En total, los asistentes y colaboradores “adoptaron” 91.517 figuras para participar en la competencia.
Patrocinar un solo patito costaba 10 dólares. También se ofrecía un paquete de seis por 30 dólares, llamado “quack pack”. Había opciones mayores para quienes deseaban contribuir con cantidades más altas.
El evento recaudó más de 480.000 dólares. El dinero ayudará a financiar programas deportivos y competencias para personas con discapacidades intelectuales en Illinois.
Según los organizadores, una aportación de 10 dólares puede cubrir el almuerzo de un atleta durante una competencia. Por otra parte, una contribución de 30 dólares puede ayudar a pagar las medallas de oro de un equipo.
Premios para los patitos más rápidos
El patrocinador del primer patito en cruzar la meta ganó un vehículo deportivo utilitario. La persona vinculada al segundo lugar recibió un premio de 2.500 dólares en efectivo.
Becky Cavanagh, atleta de Special Olympics desde hace 13 años y embajadora del evento, presentó al patito ganador ante los aplausos del público reunido a ambos lados del río.
Además de la carrera, el festival ofreció música, actividades familiares y espacios para tomar fotografías con figuras inflables. Algunos asistentes incluso llegaron vestidos con camisas y accesorios inspirados en patitos de goma.
Una tradición divertida con impacto real
El Chicago Ducky Derby se celebra desde hace aproximadamente dos décadas. Durante ese periodo, la carrera ha crecido tanto en participantes como en fondos recaudados.
Los patitos no permanecen en el río después de la competencia. Voluntarios y trabajadores los recogen, limpian y guardan para utilizarlos nuevamente, evitando que terminen como residuos plásticos.
Aunque la imagen de miles de patitos navegando entre los edificios de Chicago parece una escena de comedia, el evento tiene un propósito concreto. Cada figura representa una donación destinada a mantener accesibles los programas de Special Olympics Illinois.










