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Uruguay vuelve a tropezar y queda obligada a ganarle a España en el Mundial

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Manuel Ugarte (i) y Guillermo Varela (d), de Uruguay, disputan el balón con Garry Mendes (c), de Cabo Verde, en un partido del grupo H del Mundial de la FIFA 2026 entre Uruguay y Cabo Verde, en el estadio Hard Rock en Miami (EE.UU.). EFE/ Alberto Estevez

Uruguay queda en una situación delicada

Uruguay volvió a dejar dudas en el Mundial 2026. La selección de Marcelo Bielsa empató 2-2 ante Cabo Verde en el Hard Rock Stadium de Miami y quedó obligada a ganarle a España en la última jornada del Grupo H para asegurar su pase a los dieciseisavos de final.

El resultado golpea fuerte a la Celeste. Después del empate ante Arabia Saudí, el equipo necesitaba una victoria para recuperar margen y confianza. Sin embargo, volvió a sufrir errores propios, desconexiones defensivas y una falta de continuidad que ya no puede tratarse como una simple sorpresa.

Uruguay suma dos puntos y llega al cierre del grupo como tercera. Una victoria ante España le permitiría pelear incluso por el primer puesto. Un empate la dejaría pendiente de la tabla de terceros. Una derrota la eliminaría matemáticamente.

Cabo Verde golpeó primero

El partido empezó con un aire conocido para Uruguay. Como ante Arabia Saudí, el equipo tuvo problemas para imponer ritmo y seguridad. Cabo Verde, debutante mundialista, volvió a competir sin complejos y encontró premio en el minuto 21.

Kevin Pina ejecutó un potente disparo desde unos 30 metros. El balón atravesó la barrera uruguaya y dejó sin opciones a Fernando Muslera, quien disputó su partido mundialista número 18 y se convirtió en el uruguayo con más presencias en Copas del Mundo, superando a Edinson Cavani.

El gol tuvo valor histórico para Cabo Verde. Fue el primero del país en una Copa del Mundo y reforzó la confianza de un equipo que ya había sorprendido a España en la primera fecha.

Uruguay acusó el golpe y estuvo cerca de recibir otro tanto tras una pérdida en salida. Gilson Benmichol no resolvió bien cuando pisaba el área y la Celeste sobrevivió.

Una reacción antes del descanso

La respuesta uruguaya llegó en el tramo final del primer tiempo. Maxi Araújo empató tras aprovechar un rechace en el área y, ya en el descuento, Agustín Canobbio empujó otro centro para colocar el 2-1.

En apenas unos minutos, Uruguay pareció corregir una noche incómoda. Dos llegadas claras, dos goles y una ventaja que podía servir para ordenar el partido en la segunda mitad.

Pero el equipo no aprovechó ese impulso. En lugar de ampliar la diferencia o controlar mejor el juego, volvió a abrirle la puerta a Cabo Verde.

El contraste fue evidente. Uruguay mostró eficacia en el área, pero no dominio sostenido. Le faltó autoridad para convertir la remontada parcial en control real del partido.

Otro error caro para la Celeste

El empate de Cabo Verde llegó en el minuto 61. Mathías Olivera perdió un balón comprometido y la mala salida de Muslera dejó el camino servido para Helio Varela, que se adelantó al guardameta y marcó el 2-2 a puerta vacía.

La jugada resumió buena parte de los problemas uruguayos. No fue solo un error individual, sino una secuencia de decisiones mal ejecutadas en una zona donde el margen es mínimo.

A partir de ahí, Uruguay intentó reaccionar. Bielsa mandó al campo a Darwin Núñez y Nicolás de la Cruz durante la pausa de hidratación, buscando más presencia ofensiva y mayor agresividad en los últimos metros.

La Celeste empujó, lanzó centros y encerró a Cabo Verde durante varios pasajes. Sin embargo, entre la defensa africana y Vozinha despejaron casi todo.

El VAR apagó la celebración

Uruguay llegó a marcar un tercer gol tras un saque de esquina, pero la jugada fue anulada por un fuera de juego milimétrico revisado por el VAR. El estadio pasó de la euforia al silencio en cuestión de segundos.

Federico Valverde también rozó la épica con un disparo potente desde la frontal. Canobbio tuvo un mano a mano en el descuento, pero no pudo convertir.

Cabo Verde, incluso, estuvo cerca de dar otro golpe al final. Una caída de Nuno da Costa en el área generó tensión, aunque la acción no terminó en penalti.

Esta vez, el equipo africano no necesitó una actuación milagrosa de Vozinha. Le alcanzó con orden, carácter y la capacidad de castigar los errores de Uruguay.

España espera en una final anticipada

El empate deja a Uruguay en un escenario incómodo. El próximo partido ante España será una final. No por tradición ni por nombre, sino por necesidad matemática.

El equipo de Bielsa deberá mejorar mucho si quiere avanzar. Necesita más seguridad defensiva, más claridad con pelota y una respuesta emocional más firme cuando el partido se vuelve adverso.

Cabo Verde, por su parte, llegará invicto a la última fecha ante Arabia Saudí. Después de empatar contra España y Uruguay, ya nadie puede tratarlo como una sorpresa pasajera.

Uruguay tiene historia, talento y jerarquía. Pero el Mundial no espera. La Celeste ya gastó dos oportunidades y ahora tendrá que buscar contra España lo que no consiguió ante Arabia Saudí ni Cabo Verde: una victoria que salve su camino.

El Especialito

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