Congo llega a su duelo ante Inglaterra con una consigna clara: sobrevivir una vez más. La selección de la República Democrática del Congo, una de las grandes sorpresas del Mundial, enfrentará este miércoles en Atlanta a un rival de enorme jerarquía en los dieciseisavos de final, pero su técnico, Sebastien Desabre, confía en el carácter competitivo que ha llevado a su equipo hasta esta instancia histórica.
El entrenador francés reconoció que Inglaterra parte como favorita, tanto por historia como por ranking, pero dejó claro que su equipo no se siente derrotado antes de jugar. Para Desabre, la diferencia entre ambas selecciones existe, aunque en un partido de 90 minutos la disciplina táctica, la concentración y la capacidad de resistir pueden cambiar cualquier pronóstico.
El seleccionador recordó que el camino de Congo al Mundial estuvo marcado por partidos de máxima exigencia. En la fase decisiva africana, el equipo dejó fuera a selecciones poderosas como Camerún y Nigeria antes de superar a Jamaica en el encuentro que terminó sellando su clasificación. Esa serie de duelos, según el técnico, preparó a sus jugadores para competir bajo presión.
El regreso de Congo a una Copa del Mundo ya representa un logro enorme. El país no disputaba el torneo desde 1974, cuando participó bajo el nombre de Zaire. En aquella ocasión quedó eliminado en la fase de grupos, sin puntos y sin goles. Esta vez, la historia ha sido distinta: el equipo sumó su primer punto mundialista moderno con un empate 1-1 ante Portugal y luego consiguió una victoria clave por 3-1 frente a Uzbekistán.
Ese triunfo permitió a los congoleños avanzar a la ronda eliminatoria y alimentar una ilusión que parecía improbable antes del torneo. Desabre insistió en que su plantel está en Atlanta por mérito propio y que no tiene intención de limitarse a resistir. Su plan pasa por defender con orden, elegir bien los momentos para atacar y aprovechar cualquier oportunidad ante una Inglaterra obligada a imponer su favoritismo.
El técnico también confirmó que los 26 jugadores de su plantilla están disponibles para el partido. Además, el equipo ha practicado tandas de penaltis, consciente de que en una fase eliminatoria cualquier detalle puede decidir el futuro.
Para Congo, la clave será mantener la regularidad durante todo el encuentro. Desabre fue claro: ante selecciones del nivel de Inglaterra, los errores se pagan caro. Su equipo necesitará máxima concentración, fortaleza física y paciencia para sostener el partido.
Inglaterra tendrá más posesión, más presión y más cartel. Congo tendrá algo distinto: el impulso de una selección que ya superó varias pruebas a vida o muerte y que ahora sueña con una gesta mayor. En Atlanta, los Leopardos buscarán demostrar que su historia en este Mundial todavía no terminó.










