Carvalho deja el segundo distrito escolar más grande de EE.UU.
Alberto Carvalho renunció este lunes como superintendente del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles, conocido como LAUSD, en medio de una investigación criminal del FBI que ha sacudido a uno de los sistemas educativos más grandes de Estados Unidos.
La Junta de Educación de LAUSD confirmó que recibió la carta de renuncia de Carvalho, quien estaba al frente del distrito desde febrero de 2022. El educador, nacido en Portugal, llegó a Los Ángeles después de dirigir durante años el sistema escolar del condado de Miami-Dade, en Florida.
Aunque las autoridades federales no han presentado cargos formales contra él ni han revelado públicamente la razón oficial de la investigación, el caso ha generado atención nacional. Según reportes del Los Angeles Times y otros medios, la indagatoria estaría relacionada con un programa fallido de inteligencia artificial contratado por el distrito.
Una investigación ligada a AllHere
El caso gira en torno a AllHere, una empresa de inteligencia artificial que firmó un contrato multimillonario con LAUSD para desarrollar un chatbot de apoyo académico. El proyecto buscaba ofrecer orientación a estudiantes y familias, pero no llegó a implementarse plenamente porque la compañía quebró.
La fundadora de AllHere, Joanna Smith-Griffin, enfrenta acusaciones de fraude en un caso separado. Los reportes señalan que el FBI allanó en febrero la residencia de Carvalho, oficinas del distrito y una propiedad en el área de Miami relacionada con la investigación.
Carvalho fue colocado en licencia administrativa pagada después de esos allanamientos. Desde entonces, el distrito quedó bajo liderazgo interino mientras avanzaban las pesquisas federales.
AP reportó que Carvalho negó haber cometido irregularidades y pidió ser reinstalado antes de su salida definitiva. Sin embargo, la Junta terminó aceptando su renuncia.
LAUSD promete estabilidad
En un comunicado, la Junta de Educación afirmó que mantiene su compromiso con la estabilidad, la continuidad y el progreso del distrito.
“Nuestro enfoque permanece inalterado: dar a cada estudiante una educación de alta calidad, apoyar a nuestra dedicada fuerza laboral y mantener la confianza de las comunidades”, indicó el organismo.
El mensaje busca contener la incertidumbre en un distrito que atiende a cerca de medio millón de estudiantes. Muchos de ellos son de origen latino, una realidad que hizo que la trayectoria personal de Carvalho como inmigrante tuviera especial resonancia en Los Ángeles.
El reto ahora será sostener la confianza de las familias, maestros y empleados mientras se define el futuro del liderazgo del distrito.
Un mandato marcado por crisis y cambios
Carvalho asumió la dirección de LAUSD con una tarea enorme: estabilizar las escuelas después de la pandemia de covid-19. Su llegada estuvo acompañada de expectativas altas por su experiencia en Miami-Dade, donde dirigió el sistema escolar entre 2008 y 2022.
En Los Ángeles, su administración impulsó esfuerzos para recuperar aprendizajes, mejorar resultados académicos y responder a necesidades de estudiantes vulnerables.
También adoptó una postura firme frente a la presencia de agentes migratorios cerca de las escuelas. En una ciudad con una gran población inmigrante, esa posición lo acercó a muchas familias preocupadas por el impacto de las redadas y la aplicación de leyes migratorias en comunidades escolares.
En su carta de renuncia, obtenida por el Los Angeles Times, Carvalho defendió el “progreso histórico” conseguido durante su gestión. También destacó avances entre estudiantes de bajos ingresos, estudiantes con discapacidades, jóvenes en hogares de crianza temporal y alumnos negros y latinos.
El peso político de una salida abrupta
La renuncia de Carvalho ocurre en un momento delicado para LAUSD. El distrito no solo enfrenta preguntas sobre el fallido contrato de inteligencia artificial. También debe manejar debates sobre presupuesto, recuperación académica, seguridad escolar, inmigración y confianza pública.
El caso AllHere añade una capa de preocupación sobre cómo los distritos escolares adoptan tecnología nueva. La inteligencia artificial promete herramientas útiles para estudiantes y maestros, pero también exige controles estrictos, transparencia y responsabilidad en el uso de fondos públicos.
En este caso, la promesa tecnológica terminó convertida en una investigación federal.
Una transición bajo vigilancia
Carvalho deja LAUSD sin haber sido acusado formalmente de un delito. Ese punto es importante. La investigación continúa, pero hasta ahora no hay cargos en su contra.
Aun así, su salida marca un giro fuerte para el distrito y abre una etapa de transición bajo mirada pública. El liderazgo interino tendrá que garantizar que las escuelas sigan funcionando sin interrupciones mientras la Junta define los próximos pasos.
Para miles de familias en Los Ángeles, la prioridad seguirá siendo concreta: que sus hijos reciban una educación estable, segura y de calidad.
La renuncia de Carvalho cierra un capítulo intenso en LAUSD, pero no termina las preguntas. El distrito deberá explicar cómo se tomó la decisión de apostar por AllHere, qué controles fallaron y cómo evitar que una promesa tecnológica vuelva a convertirse en una crisis institucional.