El empleo en Estados Unidos mostró señales de enfriamiento en junio, pese a una ligera baja en la tasa de desempleo. Según el Buró de Estadísticas Laborales, la economía creó 57.000 puestos de trabajo durante el mes, una cifra muy por debajo de las expectativas de los analistas, que esperaban alrededor de 110.000 nuevos empleos.
La tasa de desempleo bajó una décima, hasta el 4,2 %, frente al 4,3 % registrado en mayo. Sin embargo, el dato general dejó una lectura mixta: hubo menos personas oficialmente desempleadas, pero también una creación de empleo mucho más débil de lo previsto. En total, el número de desempleados se situó en unos 7,1 millones, frente a los 7,3 millones del mes anterior.
El informe también trajo otra señal de cautela. Las cifras de empleo de abril y mayo fueron revisadas a la baja en conjunto por 74.000 puestos, lo que reduce la fuerza que aparentaba tener el mercado laboral en la primavera. Abril quedó en 148.000 empleos y mayo en 129.000, según los nuevos ajustes.
Por sectores, las mayores ganancias se registraron en servicios profesionales y empresariales, que sumaron 36.000 puestos. La asistencia social añadió 25.000 empleos, principalmente en servicios individuales y familiares, mientras que el sector sanitario aumentó en 22.000, aunque a un ritmo más lento que el promedio mensual de los últimos doce meses.
El dato más llamativo estuvo en ocio y hostelería, que perdió 61.000 empleos en junio. La caída rompe una racha de crecimiento en un sector que normalmente suele beneficiarse de la temporada de verano. El retroceso resulta especialmente notable en un año en el que varias ciudades estadounidenses son sede del Mundial de Fútbol, un evento que podía anticipar mayor actividad turística y de servicios.
Otros sectores importantes, como minería, petróleo y gas, construcción, manufactura, comercio mayorista, comercio minorista, transporte, almacenamiento, información, actividades financieras y Gobierno, mostraron pocos cambios durante el mes.
El desempleo siguió golpeando con más fuerza a algunos grupos. Los adolescentes registraron una tasa de 14,6 %, mientras que entre los afroamericanos fue de 6,6 %. La tasa aumentó entre los hispanos hasta 5,2 % y entre los asiáticos hasta 3,9 %. En cambio, disminuyó ligeramente entre las mujeres adultas, hasta 3,7 %.
La Casa Blanca defendió el informe como una muestra de solidez del mercado laboral bajo la agenda económica del presidente Donald Trump. El portavoz Kush Desai destacó en redes sociales las ganancias del sector manufacturero, aunque el informe general mostró una creación de empleo bastante más moderada que en meses anteriores.
El dato llega en un momento clave para la Reserva Federal, que observa de cerca el empleo, la inflación y el crecimiento económico antes de tomar decisiones sobre los tipos de interés. En junio, la Fed mantuvo las tasas en el rango de 3,50 % a 3,75 %, en la primera reunión dirigida por su nuevo presidente, Kevin Warsh.
Para la Fed, el informe no ofrece una señal completamente clara. La baja del desempleo sugiere que el mercado laboral no se ha deteriorado de forma fuerte, pero la creación de solo 57.000 puestos y las revisiones negativas apuntan a una economía que pierde impulso. Eso puede reforzar la cautela del banco central antes de su próxima reunión.
El mercado laboral estadounidense sigue resistiendo, pero junio dejó una advertencia seria: el ritmo de contratación ya no luce tan fuerte. Para trabajadores, empresas y responsables de política monetaria, el reto ahora será determinar si se trata de una pausa temporal o del inicio de una desaceleración más marcada.