Messi vuelve a decidir y Argentina queda a un paso de dieciseisavos
Lionel Messi volvió a tener una cita con la historia y no falló. El capitán argentino marcó dos goles en la victoria 2-0 sobre Austria, acercó a la selección de Lionel Scaloni a la clasificación virtual a los dieciseisavos de final del Mundial 2026 y elevó a 18 su récord como máximo goleador histórico de las Copas del Mundo.
El partido tuvo un comienzo inesperado. A los 9 minutos, Messi falló un penalti después de que Stefan Posch cometiera infracción sobre Lautaro Martínez, señalada tras revisión del VAR. El argentino intentó ajustar demasiado su remate al palo izquierdo de Alexander Schlager y desperdició la primera gran ocasión.
Sin embargo, el error no lo sacó del partido. A punto de cumplir 39 años, Messi volvió a demostrar que ya no necesita correr todo el campo para cambiar un encuentro. Le bastan unos metros, una lectura perfecta y una aparición en el sitio exacto.
El gol que abrió la noche histórica
Argentina encontró el 1-0 en el minuto 38. Facundo Medina llegó por izquierda y envió un pase atrás. Messi apareció desde segunda línea, esperó el movimiento de la defensa austríaca y definió con el interior para mandar la pelota a la red.
Ese tanto fue histórico. Con él llegó a 17 goles en Mundiales y dejó atrás al alemán Miroslav Klose, quien tenía el récord con 16 desde 2014. Pero la noche no terminó ahí.
En el tiempo añadido, Messi volvió a aparecer para marcar el 2-0 definitivo. Con ese segundo gol, alcanzó los 18 tantos mundialistas y amplió una marca que ya lo coloca en una categoría única.
The Guardian reportó que Messi anotó los dos goles de Argentina, tras fallar un penalti temprano, y que el triunfo dejó a la Albiceleste muy cerca de asegurar el primer lugar del grupo J.
Scaloni gana la batalla táctica
Austria intentó presionar alto desde el inicio, fiel al sello de Ralf Rangnick. La idea era incomodar la salida argentina y forzar pérdidas en campo rival. Pero el plan nunca terminó de funcionar.
Scaloni respondió con una propuesta más directa. Argentina no se obsesionó con posesiones largas. Buscó atacar rápido, aprovechar la movilidad de Lautaro y encontrar a Messi entre líneas.
La fórmula funcionó. Argentina perdió pocos balones comprometidos y Emiliano Martínez vivió una primera parte tranquila. Austria mostró despliegue físico, pero generó poco peligro real.
En defensa, la Albiceleste se mantuvo compacta. Cristian Romero, Lisandro Martínez y Facundo Medina sostuvieron bien los intentos austríacos, mientras Nahuel Molina aportó recorrido por la derecha.
Austria no encontró el camino
Tras el descanso, Austria intentó adelantar líneas. Marcel Sabitzer tuvo una de las ocasiones más claras con un tiro libre que exigió una buena respuesta de Emiliano Martínez.
Pero el equipo europeo no logró convertir su intensidad en ocasiones sostenidas. David Alaba, que había evitado dos llegadas claras de Messi en el primer tiempo, terminó siendo una de las figuras defensivas de Austria, aunque no pudo evitar los golpes decisivos del argentino.
Schlager también sostuvo a su equipo durante varios minutos. En el 66, le negó otro gol a Messi con una buena intervención ante un remate cruzado.
Scaloni aprovechó la segunda mitad para mover el banco. Dio minutos a Julián Álvarez, Nicolás González, Leandro Paredes, Nicolás Otamendi y Nicolás Tagliafico, quien volvió a sumar rodaje tras su recuperación.
Un récord que agranda la leyenda
Messi comenzó este Mundial tres goles por debajo de Klose. En la primera jornada, firmó un triplete contra Argelia y alcanzó la marca del alemán. Frente a Austria, primero la superó y luego la amplió.
Su cuenta mundialista había empezado veinte años atrás, en Alemania 2006, con un gol ante Serbia y Montenegro. Desde entonces, Messi anotó en distintas etapas de su carrera: como joven promesa, como capitán, como campeón del mundo y ahora como veterano todavía decisivo.
CBS Sports destacó que el gol inicial ante Austria lo convirtió en el máximo goleador masculino de la historia de los Mundiales, después de haber igualado a Klose con el triplete frente a Argelia.
El doblete en Arlington refuerza una idea que parecía difícil de agrandar: Messi sigue construyendo historia cuando muchos ya daban su legado por completo.
Argentina mira hacia adelante
Con este triunfo, Argentina queda muy cerca de asegurar su lugar en los dieciseisavos de final. La clasificación podría confirmarse esta misma jornada, dependiendo del resultado del otro partido del grupo J.
La selección de Scaloni también deja otra señal fuerte. No solo tiene a Messi en estado decisivo. También muestra estructura, variantes y una solidez competitiva que le permite controlar partidos difíciles.
En la grada del AT&T Stadium, ante 70.655 espectadores, estuvieron figuras como Manu Ginóbili y Mario Kempes. Fue una noche con peso simbólico para el deporte argentino.
Argentina ganó, Messi hizo historia y el Mundial volvió a rendirse ante su número 10. A los casi 39 años, el capitán sigue encontrando maneras de convertir cada partido grande en una página nueva.