Nuevo balance aumenta la magnitud de la tragedia
La cifra de fallecidos por el doble terremoto ocurrido el pasado miércoles en el norte de Venezuela ascendió a 1.719, mientras que el número de heridos llegó a 5.034, informó este lunes el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.
El funcionario ofreció el balance a través del canal estatal Venezolana de Televisión y no precisó cuántas personas continúan desaparecidas. La nueva actualización confirma que el desastre sigue aumentando su alcance a medida que avanzan las labores de rescate y revisión de daños.
Los terremotos, de magnitud 7,2 y 7,5, afectaron Caracas y otros seis estados del norte del país. La región más golpeada sigue siendo La Guaira, una zona costera que ya había vivido una de las mayores tragedias naturales de Venezuela con el deslave de 1999.
Más de 600 réplicas registradas
Desde los sismos principales se han registrado 609 réplicas, incluida una sentida este lunes por la mañana. Según Rodríguez, esa réplica tuvo magnitud 4,2 y generó temor entre la población, aunque no dejó afectaciones adicionales.
El Servicio Geológico de Estados Unidos situó ese movimiento en magnitud 4,6, con epicentro cerca de Caraballeda, en La Guaira. El temblor reactivó el miedo entre residentes que ya viven en refugios, campamentos o fuera de sus viviendas por temor a nuevos colapsos.
Rodríguez aseguró que la réplica produjo “zozobra”, pero insistió en que no hubo nuevos daños reportados.
Damnificados, edificios colapsados y refugios
El Gobierno venezolano registra hasta ahora 15.866 personas damnificadas y 855 edificios afectados. De ese total, 189 sufrieron colapso total, según el balance oficial.
En La Guaira se habilitaron 15 grandes refugios y otros espacios más pequeños en escuelas. En Caracas, las autoridades instalaron 50 campamentos provisorios para atender a personas desplazadas o que no pueden regresar a sus hogares por daños estructurales.
El impacto del doble terremoto coloca a esta emergencia como la más mortífera que ha vivido el país en el último siglo. El antecedente más recordado era el sismo de julio de 1967, cerca de Caracas, que dejó 245 muertos, miles de heridos y graves daños materiales.
Búsqueda contra el tiempo
Rescatistas nacionales e internacionales continúan buscando sobrevivientes entre los escombros, especialmente en La Guaira. La emergencia entra en una fase crítica, ya que cada hora reduce las posibilidades de encontrar personas con vida.
Aun así, las labores no se han detenido. Equipos especializados, voluntarios y organismos de seguridad trabajan entre edificios colapsados, mientras residentes de algunos sectores denuncian retrasos en la llegada de ayuda y maquinaria.
Reportes internacionales señalan que el operativo de rescate se mantiene bajo condiciones difíciles, con daños severos en infraestructura, servicios básicos afectados y miles de personas refugiadas en espacios improvisados.
Clases suspendidas y revisión de viviendas
El domingo, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció la creación de una comisión para inspeccionar viviendas afectadas por los terremotos. También extendió por una semana la suspensión de clases.
La comisión deberá evaluar daños en edificios residenciales, escuelas, vías y otras infraestructuras. La medida busca determinar qué inmuebles pueden seguir siendo habitados y cuáles representan riesgo para sus ocupantes.
Para miles de familias, esa revisión será clave. Muchas permanecen fuera de sus casas por miedo a nuevas réplicas o porque las estructuras presentan grietas, inclinaciones o daños visibles.
Una emergencia que sigue creciendo
El nuevo balance confirma que la crisis humanitaria en Venezuela sigue abierta. La prioridad inmediata es rescatar sobrevivientes, atender heridos, reubicar damnificados y garantizar refugio, agua, alimentos y atención médica.
La Guaira concentra buena parte de la devastación, pero el impacto se extiende también a Caracas y otros estados del norte. La combinación de daños estructurales, réplicas constantes y falta de información sobre desaparecidos mantiene elevada la tensión.
Cinco días después del doble terremoto, el país sigue contando víctimas y buscando vida entre los escombros. La cifra de muertos ya supera ampliamente cualquier desastre sísmico reciente en Venezuela, y las próximas jornadas serán decisivas para medir el verdadero alcance de la tragedia.