La FIFA anunció este martes que la jornada del lunes se convirtió en la de mayor asistencia en la historia de la Copa del Mundo, con 288.007 espectadores repartidos en cuatro partidos del Mundial 2026.
La cifra confirma el enorme poder de convocatoria del torneo en Estados Unidos, México y Canadá, y supera la marca diaria que ya había sido batida durante esta misma edición. Apenas días antes, FIFA había informado un récord de 281.223 aficionados en cuatro encuentros disputados el 16 de junio.
El nuevo registro llega en una jornada cargada de nombres fuertes, partidos decisivos y estadios prácticamente llenos. El encuentro con mayor asistencia fue Noruega contra Senegal, disputado en el área de Nueva York/Nueva Jersey, con 80.663 espectadores.
Messi y Argentina también empujaron la marca
El segundo partido con más público fue Argentina contra Austria, disputado en el estadio de Dallas, con 70.649 personas en las gradas.
Ese encuentro tuvo un atractivo especial por la presencia de Lionel Messi, quien marcó dos goles, elevó a 18 su récord como máximo goleador histórico de los Mundiales y ayudó a Argentina a ganar 2-0. La figura del capitán argentino sigue siendo uno de los mayores imanes del torneo.
La asistencia en Arlington reflejó ese fenómeno. Argentina volvió a jugar con un estadio entregado, en una jornada que también acercó a la Albiceleste a la siguiente ronda del grupo J.
Cuatro partidos, una cifra histórica
Además del Noruega-Senegal y el Argentina-Austria, la jornada incluyó el Jordania-Argelia en el estadio de la Bahía de San Francisco, con 68.371 asistentes.
Ese partido terminó con una remontada 2-1 de Argelia, que mantuvo viva su pelea por avanzar en el grupo J. Jordania, en cambio, quedó en una situación mucho más complicada tras su segunda derrota.
El cuarto encuentro fue Francia contra Irak en Filadelfia, ante 68.324 espectadores. Francia ganó 3-0 con doblete de Kylian Mbappé y gol de Ousmane Dembélé, en un partido interrumpido por más de dos horas debido a una tormenta eléctrica.
Pese a esa pausa climática, el público en el Lincoln Financial Field sostuvo una asistencia masiva y aportó a una cifra que ya queda como récord mundialista.
El formato también ayuda
El Mundial 2026 se disputa por primera vez con 48 selecciones, lo que amplía el número de partidos y permite más jornadas con cuatro encuentros. Ese cambio de formato, sumado al uso de estadios grandes de fútbol americano en Estados Unidos, ha disparado las cifras de público.
FIFA ya había señalado que el torneo está en camino de superar el récord acumulado de asistencia de una Copa del Mundo, establecido también en Estados Unidos durante el Mundial de 1994. En aquella edición, el total fue de más de 3,5 millones de espectadores.
Ahora, con marcas diarias superadas en la fase de grupos, el torneo 2026 apunta a dejar una huella estadística difícil de alcanzar.
Una Copa con estadios llenos y grandes figuras
La jornada récord no solo se explica por la capacidad de los estadios. También coincidió con partidos de alto interés.
Messi agrandó su leyenda con Argentina. Mbappé alcanzó cuatro goles en el torneo con Francia. Erling Haaland lideró a Noruega ante Senegal y mantuvo viva su pelea por la Bota de Oro.
Ese cruce de estrellas, selecciones históricas y mercados enormes ha convertido al Mundial en un espectáculo de asistencia masiva.
La FIFA celebró la cifra como una muestra del alcance global del torneo. Para los organizadores, el dato refuerza la idea de que el fútbol puede llenar estadios gigantes incluso en territorios donde compite con otros deportes de gran tradición.
Un récord que puede no durar mucho
La marca de 288.007 espectadores ya es histórica, pero el propio calendario del Mundial 2026 deja abierta la posibilidad de que vuelva a caer.
Con más partidos por delante, sedes de enorme capacidad y selecciones de convocatoria mundial, el torneo todavía puede producir nuevas jornadas multitudinarias.
Por ahora, la jornada del lunes queda registrada como la más concurrida en la historia de la Copa del Mundo. Cuatro partidos, cuatro estadios llenos y una cifra que confirma que el Mundial 2026 está rompiendo récords dentro y fuera de la cancha.