El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este viernes una orden ejecutiva que impone un arancel adicional del 25 % a los productos procedentes de países que compren, importen o mantengan relaciones comerciales con Irán.
La Casa Blanca informó que la medida se adopta al considerar que las acciones del Gobierno iraní representan una amenaza persistente para la seguridad nacional de Estados Unidos.
La orden recuerda que la emergencia nacional relacionada con Irán fue declarada por primera vez en 1995 y que, desde entonces, ha sido ampliada en varias ocasiones. Entre ellas, se incluyen sanciones dirigidas a los sectores energético y petroquímico, así como medidas vinculadas a violaciones de derechos humanos.
Según la Administración Trump, el nuevo arancel es una “consecuencia directa” de que la política de Teherán continúa suponiendo un riesgo que requiere acciones adicionales por parte de Washington.
El secretario de Comercio será el encargado de identificar a los países que realicen transacciones comerciales con Irán. Posteriormente, el secretario de Estado, en coordinación con otros funcionarios del Ejecutivo, determinará el alcance y la aplicación del arancel en cada caso.
La orden ejecutiva también establece que el presidente podrá modificar o ajustar la medida si otros países adoptan represalias comerciales o si Irán, o los Estados afectados, toman decisiones alineadas con la política exterior estadounidense.
La medida refuerza la estrategia de presión económica de Washington contra Teherán y amplía su impacto a terceros países que mantengan vínculos comerciales con el régimen iraní.










