Home/Noticias/La IA revela posibles antibióticos ocultos en proteínas priónicas

La IA revela posibles antibióticos ocultos en proteínas priónicas

Facebook
Twitter
Pinterest
Encontrar nuevos antibióticos, dada la resistencia que hay a los existentes, es uno de los grandes desafíos de la medicina actual. El biotecnólogo español César de la Fuente y su equipo en la Universidad de Pensilvania podrían haber encontrado posibles candidatos, ocultos en proteínas priónicas. De la Fuente es uno de los mayores expertos mundiales en el uso de la inteligencia artificial (IA) para descubrir nuevos antibióticos que salven millones de vidas, y su último logro aparece recogido este viernes en la revista Nature Microbiology. EFE/ Tyger Williams / Universidad de Pensilvania

La IA abre una nueva ruta contra bacterias resistentes

Encontrar nuevos antibióticos es uno de los retos más urgentes de la medicina moderna. La resistencia bacteriana ha reducido la eficacia de tratamientos existentes y obliga a la ciencia a buscar moléculas en lugares cada vez menos evidentes. Ahora, un equipo dirigido por el biotecnólogo español César de la Fuente, en la Universidad de Pensilvania, apunta a una fuente inesperada: las proteínas priónicas.

El estudio, publicado este viernes en Nature Microbiology, describe cómo los investigadores usaron una plataforma de aprendizaje automático profundo llamada APEX para analizar fragmentos de proteínas asociadas a priones y proteínas similares a los priones.

Los priones son conocidos principalmente por su relación con enfermedades neurodegenerativas raras y graves. Sin embargo, el trabajo sugiere que algunas de sus secuencias podrían esconder funciones biológicas útiles, entre ellas actividad antimicrobiana.

Moléculas ocultas en proteínas inesperadas

El equipo analizó 19,3 millones de fragmentos derivados de 2.897 proteínas priónicas y similares. A partir de esa búsqueda, identificó 1.179 fragmentos moleculares con posible capacidad para atacar bacterias, incluidas algunas resistentes a medicamentos.

Los investigadores llamaron a estas moléculas “prioninas”.

“Nuestro trabajo muestra que cuando la IA examina la biología a gran escala, hasta las proteínas con una reputación sombría pueden contener instrucciones moleculares útiles”, afirmó De la Fuente en un comunicado.

La idea central es potente: la biología podría tener moléculas antimicrobianas escondidas en regiones que los científicos no suelen explorar. La IA permite revisar esas zonas con una velocidad y una escala imposibles para métodos tradicionales.

Resultados prometedores en laboratorio

Para comprobar las predicciones, los investigadores sintetizaron 75 prioninas y las probaron contra patógenos bacterianos de relevancia clínica, incluidas cepas multirresistentes.

De esas moléculas, 59 inhibieron al menos un patógeno. Además, 42 mostraron actividad potente a concentraciones de 16 micromolar o inferiores contra al menos una bacteria.

El equipo también observó que muchas prioninas activas dañaban las membranas bacterianas. Ese mecanismo es común en péptidos antimicrobianos y puede ser útil frente a bacterias difíciles de tratar.

Dos de los candidatos más potentes fueron evaluados en un modelo de infección cutánea en ratones causada por Acinetobacter baumannii, un patógeno considerado complejo por su resistencia a múltiples tratamientos. Una sola dosis tópica de cada péptido redujo de forma significativa la carga bacteriana, sin problemas asociados al tratamiento.

Un hallazgo temprano, no un medicamento inmediato

A pesar del entusiasmo, los propios investigadores advierten que el descubrimiento está en una etapa inicial. Estos resultados no significan que ya exista un nuevo antibiótico listo para uso médico.

Tampoco cambian el papel conocido de los priones mal plegados en enfermedades neurodegenerativas devastadoras. El estudio no demuestra que las prioninas funcionen naturalmente como moléculas inmunitarias, aunque sí abre una pregunta interesante sobre posibles vínculos entre neurodegeneración e inmunidad innata.

Marcelo Torres, otro de los autores, destacó que lo más relevante fue pasar de millones de fragmentos ocultos a moléculas sintetizadas que mataron bacterias en laboratorio y funcionaron en un modelo animal.

Una nueva forma de buscar antibióticos

El trabajo refuerza una tendencia creciente: usar inteligencia artificial para explorar capas ocultas de la biología. En lugar de limitarse a fuentes tradicionales, los científicos pueden buscar señales antimicrobianas en proteínas antiguas, venenos, microbiomas o moléculas asociadas a funciones completamente distintas.

Para De la Fuente, el descubrimiento de fármacos ha estado limitado no solo por lo que se puede probar, sino también por los lugares donde se decide buscar.

Esa frase resume el valor del estudio. La IA no sustituye la experimentación, pero puede señalar caminos que antes ni siquiera estaban en el mapa.

Si futuras investigaciones confirman su seguridad y eficacia, estas prioninas podrían convertirse en candidatas para nuevos antibióticos. Por ahora, representan algo igualmente importante: una pista prometedora en la carrera global contra las bacterias resistentes.

El Especialito

El Especialito

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *