Home/Insólito/Cazadores del sur de África usaban flechas envenenadas hace 60.000 años

Cazadores del sur de África usaban flechas envenenadas hace 60.000 años

Facebook
Twitter
Pinterest
Ambos lados de una de las puntas de flecha analizadas. La imagen de la izquierda muestra los restos orgánicos en los que se identificaron los residuos de la punta de flecha. Crédito: Marlize Lombard/Universidad de Estocolmo

Los cazadores recolectores del sur de África ya utilizaban flechas envenenadas prehistoria hace unos 60.000 años, mucho antes de lo que se creía hasta ahora. Así lo demuestra un reciente hallazgo arqueológico en Sudáfrica que cambia de forma significativa la comprensión sobre el desarrollo tecnológico y cognitivo de los primeros humanos.

El descubrimiento se realizó en el refugio rocoso de Umhlatuzana, en la actual provincia de KwaZulu Natal, donde investigadores identificaron restos de veneno vegetal en antiguas puntas de flecha fabricadas en cuarzo. De un total de diez puntas analizadas, cinco contenían residuos químicos que prueban de manera directa el uso de sustancias tóxicas aplicadas a armas de caza.

Hasta ahora, la evidencia del empleo de venenos en armas se situaba en el Holoceno medio, miles de años después. Este hallazgo adelanta esa cronología de forma drástica y demuestra que los humanos del Pleistoceno tardío ya dominaban estrategias de caza altamente sofisticadas, que iban mucho más allá de la fuerza física o la persecución directa de presas.

Los análisis químicos revelaron la presencia de alcaloides como la buphanidrina y la epibuphanisina, compuestos presentes en la planta conocida como gifbol, o Boophone disticha. Esta planta sigue siendo reconocida por su alta toxicidad y ha sido utilizada históricamente por cazadores tradicionales de la región, lo que apunta a una continuidad cultural y de conocimiento que se extiende durante decenas de miles de años.

El uso de flechas envenenadas prehistoria implica una serie de capacidades cognitivas avanzadas. Los cazadores no solo debían identificar las plantas adecuadas, sino también conocer sus efectos, preparar los venenos, aplicarlos correctamente y anticipar el comportamiento de los animales heridos. A diferencia de una herida letal inmediata, el veneno actúa de forma progresiva, debilitando a la presa con el paso del tiempo, lo que exige paciencia, planificación y comprensión de la relación causa efecto.

Los investigadores compararon estos restos con puntas de flecha históricas de unos 250 años de antigüedad conservadas en colecciones europeas y hallaron el mismo tipo de sustancias tóxicas. Esta coincidencia demuestra que ciertos conocimientos botánicos y técnicos se transmitieron de generación en generación durante milenios.

El hallazgo refuerza la idea de que los primeros humanos del sur de África poseían una mente moderna, capaz de abstracción, razonamiento químico y planificación a largo plazo. Lejos de ser cazadores primitivos, desarrollaron soluciones complejas adaptadas a su entorno.

La evidencia de flechas envenenadas prehistoria no solo amplía el conocimiento sobre la caza, sino que también ofrece una ventana clave para entender la evolución de la inteligencia humana y su relación con la naturaleza.

El Especialito

El Especialito

What to read next...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *