Las relaciones entre Taiwán y Estados Unidos siguen siendo “sólidas como una roca” y no han sufrido cambios tras la reciente conversación telefónica entre los presidentes de Estados Unidos y China, Donald Trump y Xi Jinping, aseguró este jueves el mandatario taiwanés, William Lai.
El presidente subrayó que Taipéi y Washington mantienen canales de comunicación estables y constantes, y afirmó que la cooperación bilateral continúa desarrollándose con normalidad.
Taiwán defiende la continuidad de la alianza con Washington
En declaraciones recogidas por la agencia CNA, Lai señaló que Estados Unidos mantiene sin cambios su política de cooperación con países aliados y amigos para preservar la estabilidad y la paz en la región del Indopacífico.
Según el presidente taiwanés, esa postura incluye el respaldo a Taiwán y el fortalecimiento de los vínculos en materia de seguridad, diplomacia y defensa.
La advertencia de China durante la llamada Trump-Xi
Durante la conversación sostenida el miércoles por la noche, Xi Jinping insistió en que Taiwán es el “asunto más importante” en las relaciones entre Pekín y Washington.
El líder chino reiteró que la isla forma parte del territorio chino y afirmó que su gobierno “nunca permitirá” una separación. Además, instó a Estados Unidos a actuar con cautela en la venta de armas a Taiwán.
Trump, por su parte, evitó profundizar públicamente en el tema y se limitó a señalar que comprende la posición de China, de acuerdo con la transcripción difundida por la Cancillería china.
Taiwán rechaza cualquier subordinación a Pekín
Ante estas declaraciones, Lai fue enfático al asegurar que la República de China, nombre oficial con el que se gobierna Taiwán, y la República Popular China no están subordinadas entre sí.
El mandatario reiteró que Taiwán no forma parte de China y que ese estatus no ha cambiado, independientemente del contenido de la conversación entre Trump y Xi.
Compromisos de EE.UU. con la isla siguen vigentes
Lai recordó que Estados Unidos mantiene sus compromisos con Taiwán en virtud de la Ley de Relaciones con Taiwán y de las Seis Garantías, que establecen que Washington debe proporcionar a la isla los medios necesarios para su autodefensa.
Taiwán se gobierna de forma autónoma desde 1949, cuenta con fuerzas armadas propias y un sistema democrático consolidado. No obstante, China considera a la isla una parte inalienable de su territorio y ha intensificado en los últimos años su presión política y militar.
Estados Unidos, aunque no mantiene relaciones diplomáticas formales con Taiwán, sigue siendo su principal proveedor de armas y un actor clave en el equilibrio de poder en la región.










