Dos hermanos, estudiantes de una escuela primaria de Mineápolis, fueron liberados este miércoles de un centro de detención migratoria en Texas junto con su madre, tras varios días bajo custodia federal.
La liberación fue confirmada por el distrito escolar al que asisten los menores, ubicado en el barrio de Columbia Heights, al sur de Mineápolis.
Regreso a Minnesota
La familia había sido trasladada la semana pasada al centro de detención de Dilley, en el sur de Estados Unidos. Posteriormente, fueron enviados en avión de regreso a Minnesota.
A su llegada, personal del distrito escolar los recogió y los acompañó hasta su vivienda.
Según las Escuelas Públicas de Columbia Heights, la madre y los niños se encuentran en buen estado de salud. Además, expresaron su deseo de que ambos menores regresen a clases lo antes posible.
Un caso que no es aislado
El caso se conoce pocos días después de que otro alumno del mismo distrito, un niño de 5 años identificado públicamente por llevar un llamativo sombrero de conejito azul, fuera también liberado tras permanecer bajo custodia migratoria.
Durante su estancia en Dilley, los hermanos reconocieron en la cafetería a otra estudiante de su escuela. Se trataba de una niña de quinto grado con la que el distrito llevaba semanas sin poder comunicarse.
Tampoco habían logrado contactar con su madre ni con su padrastro desde el pasado 9 de enero.
Preocupación entre autoridades escolares
Las autoridades educativas señalaron que resulta “difícil” saber que la menor y su familia pasaron casi un mes detenidos.
Sin embargo, confían en que el acompañamiento legal pueda mejorar su situación migratoria.
El distrito de Columbia Heights informó que al menos seis de sus estudiantes han sido retenidos en centros de inmigración en lo que va de año.
Por ello, reiteró su compromiso de apoyar a las familias afectadas y de trabajar para que los menores que aún permanecen detenidos puedan regresar a sus hogares y a las aulas.
Retiro parcial de agentes federales
Ese mismo miércoles, la Administración Trump confirmó que retirará de la ciudad a unos 700 agentes federales.
Estos agentes participaron en operativos migratorios en los que fueron detenidas más de 4.000 personas, a las que el Gobierno calificó como “criminales extranjeros peligrosos”.
La decisión llega tras semanas de protestas y creciente presión de autoridades locales y comunidades afectadas.










