Trajes papales, colecciones extravagantes y diseños exclusivos que evocan el Barroco, la ópera de Milán y la tradición artesanal italiana forman parte de los secretos de la Alta Moda que Dolce&Gabbana exhibe desde este viernes en el Instituto de Arte Contemporáneo de Miami.
La muestra, titulada From the Heart to the Hands (Del corazón a las manos), permanecerá abierta hasta el 14 de junio y ofrece un recorrido por siglos de historia del diseño a través de más de trescientas piezas, además de bocetos y archivos que inspiraron a los fundadores de la casa italiana, Domenico Dolce y Stefano Gabbana.
La artesanía, en primer plano
Más allá del impacto visual de los vestidos, la exposición pone el foco en quienes suelen permanecer en la sombra dentro del mundo de la alta costura. Costureros, sastres y modistas ocupan un lugar central en este recorrido.
“Lo maravilloso de esta exposición es que ofrecemos a los visitantes la oportunidad de ver estas obras de arte de cerca”, explicó a EFE la curadora Florence Müller. Según señaló, estas piezas suelen mostrarse únicamente en desfiles privados y después se guardan en archivos inaccesibles para el público.
Ahora, por primera vez, los visitantes pueden observar de cerca los detalles, las texturas y la complejidad técnica de cada creación.
Un viaje del Barroco a la ópera de Milán
La exhibición se despliega en más de una decena de salas que transportan al visitante a distintos momentos históricos y lugares emblemáticos de Italia. Uno de los espacios recrea el puente de Sant’Angelo en Roma, con un pasillo flanqueado por maniquíes y un traje papal presidiendo el fondo, acompañado de imágenes de la reciente elección del papa León XIV.
Otra sala combina vestidos y abrigos de seda con estampados inspirados en los canales de Venecia y referencias a obras de Sandro Botticelli. Un gran espejo en el techo y cuadros monumentales en las paredes amplifican la experiencia visual.
“Queremos que los visitantes entiendan cómo la alta costura, la sastrería y la joyería pueden estar profundamente conectadas con el arte y la cultura”, señaló Müller.
Sicilia, cine y exceso creativo
Relojes, pendientes bañados en oro y bolsos exuberantes acompañan al visitante a lo largo del recorrido. En una de las salas, la música siciliana y una explosión de colores envuelven los diseños sin restarles protagonismo.
La exposición también rinde homenaje a la película El gatopardo, de 1963, con una sala que mezcla sonidos barrocos y vestuarios inspirados en la aristocracia y la burguesía de la época.
El recorrido concluye en un espacio que evoca la ópera de Milán, donde se presentan las colecciones que Dolce&Gabbana reserva para el mundo del drama lírico.
Miami como escenario ideal
Antes de llegar a Miami, la muestra pasó por Milán, París y Roma. Para Müller, la ciudad floridana era una parada natural.
“Miami es una ciudad llena de inspiración, con una fuerte presencia artística y una escena cultural muy activa”, explicó. También destacó la influencia latina de la ciudad, que dialoga de forma natural con la identidad visual y cultural de la exposición.
La tecnología y el futuro de la moda
La curadora abordó además el impacto de la tecnología y de la inteligencia artificial en el diseño contemporáneo. A su juicio, el riesgo está en perder el componente humano que define a la alta costura.
“La espontaneidad y el error humano forman parte esencial del arte. Cuando algo es demasiado perfecto, puede resultar inquietante”, afirmó.
Müller no descarta el uso de la inteligencia artificial, pero considera que debe funcionar como una herramienta de apoyo y no como un sustituto del proceso creativo humano.
En un mundo cada vez más digital, la exposición de Dolce&Gabbana reivindica el valor de las manos, el tiempo y la imperfección como elementos centrales del arte y la moda.










