La industria de Estados Unidos avanzó apenas 0,1 % en mayo, una señal de moderación después del aumento de 0,9 % registrado en abril, según informó este lunes la Reserva Federal. El dato muestra una economía industrial que sigue creciendo, pero con un ritmo más débil y con diferencias claras entre sectores.
En comparación con mayo del año pasado, la producción industrial se ubicó 1,7 % por encima de su nivel previo. El avance mensual, sin embargo, fue limitado. La manufactura, uno de los componentes más observados por analistas e inversionistas, no registró cambios durante el mes. Ese estancamiento contrasta con el repunte de abril y sugiere que las fábricas siguen enfrentando una demanda irregular.
El sector minero fue el principal motor del mes, con un aumento de 1,3 %. Este rubro incluye actividades vinculadas a energía y extracción, por lo que suele tener un peso importante en la lectura general de la producción. En cambio, los servicios públicos retrocedieron 0,4 %, arrastrados por una caída de 1,7 % en el sector eléctrico. Ese descenso compensó el fuerte aumento de 8,5 % en el índice de gas natural.
Dentro de la manufactura, los bienes duraderos tuvieron un mejor desempeño. La Reserva Federal reportó un aumento de 0,8 % en mayo, con avances en casi todas las categorías. Los productos de madera, los minerales no metálicos, los minerales metálicos y los vehículos de motor subieron algo más de 1 % cada uno.
El panorama fue más débil en los bienes no duraderos. Los productos químicos y los productos de plástico y caucho volvieron a registrar caídas, siguiendo la tendencia observada el mes anterior. Esa diferencia entre segmentos muestra una industria con focos de crecimiento, pero sin una aceleración generalizada.
También hubo avances en áreas vinculadas a inversión y construcción. La producción de equipos de defensa y aeroespaciales creció 0,9 %, mientras que el índice de materiales de construcción aumentó 1,1 %. Estos datos sugieren que algunos sectores estratégicos mantienen impulso, aun cuando la actividad manufacturera total permanece plana.
La utilización de la capacidad industrial subió ligeramente hasta 76,2 %. Este indicador mide qué porcentaje de los recursos disponibles están usando fábricas, minas y empresas de servicios públicos. Aunque el dato mejoró, se mantiene 3,2 puntos porcentuales por debajo del promedio histórico entre 1972 y 2025.
La lectura de mayo deja una conclusión prudente: la industria estadounidense sigue en expansión anual, pero perdió dinamismo en el corto plazo. La minería ayudó a sostener el dato general, mientras la manufactura quedó sin cambios. Para la economía, el reto será convertir esos avances puntuales en un crecimiento más amplio y constante durante los próximos meses.










