Los beignets son pequeños bocados fritos cubiertos de azúcar en polvo que se han convertido en símbolo de Nueva Orleans, aunque su origen se remonta a la influencia francesa en Luisiana. Esponjosos, ligeros y perfectos para acompañar con café, los beignets son una delicia que mezcla tradición europea con el espíritu festivo del sur de Estados Unidos.
Ingredientes
- 2¼ cucharaditas de levadura seca activa (1 sobre)
- ¾ taza de agua tibia
- ¼ taza de azúcar
- ½ taza de leche evaporada
- 1 huevo grande
- ½ cucharadita de sal
- 3½ tazas de harina de trigo (aprox.)
- 2 cucharadas de mantequilla derretida
- Aceite para freír
- Azúcar en polvo para espolvorear
Preparación
- En un bol, disuelve la levadura en el agua tibia con una pizca de azúcar. Deja reposar 5 minutos hasta que espume.
- Agrega el azúcar restante, la leche evaporada, el huevo, la sal, la mantequilla y 2 tazas de harina. Mezcla bien.
- Añade el resto de la harina poco a poco hasta formar una masa suave y ligeramente pegajosa.
- Amasa unos 5 a 7 minutos en superficie enharinada, hasta que esté elástica.
- Coloca la masa en un bol engrasado, cúbrela y deja levar 1 hora, o hasta que doble su tamaño.
- Estira la masa en un rectángulo de 1 cm de grosor. Corta en cuadrados de 5 cm.
- Calienta el aceite a 180°C y fríe los cuadrados en tandas, de 1 a 2 minutos por lado, hasta que estén dorados e inflados.
- Retira y escurre en papel absorbente.
- Espolvorea generosamente con azúcar en polvo antes de servir.
Consejos
- Se disfrutan mejor recién hechos y aún calientes.
- Acompáñalos con café con leche para un auténtico estilo de Nueva Orleans.
- Si quieres un toque distinto, puedes rellenarlos con crema pastelera o mermelada.
Los beignets son un pedazo de historia gastronómica que une la tradición francesa con el carácter alegre y acogedor del sur de Estados Unidos.