El abatimiento de El Mencho provocó una ola de violencia en al menos 16 estados de México y marcó un nuevo capítulo en la cooperación en seguridad entre México y Estados Unidos.
Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), murió el domingo tras un operativo federal realizado en el municipio de Tapalpa, a unos 130 kilómetros al sur de Guadalajara, Jalisco. La operación contó con información de inteligencia proporcionada por Estados Unidos, confirmaron autoridades de ambos países.
Según la Secretaría de la Defensa Nacional, el operativo derivó en un enfrentamiento armado en el que militares repelieron una agresión. El saldo fue de siete presuntos integrantes del CJNG abatidos, incluido el propio líder, además de dos detenidos y el aseguramiento de armamento de alto poder y vehículos blindados, incluidos lanzacohetes.
Posteriormente, el cuerpo fue trasladado bajo fuerte resguardo federal a la Ciudad de México para la realización de peritajes oficiales.
Reacción violenta en múltiples estados
Tras confirmarse la muerte del capo, comenzaron los llamados narcobloqueos en el sur de Jalisco, considerado bastión del CJNG. Se registraron vehículos incendiados, carreteras cerradas y ataques a negocios.
El gobierno estatal activó el “código rojo”, suspendió el transporte público en algunas zonas y canceló clases presenciales. También fueron suspendidos eventos masivos, incluido un concierto en Guadalajara.
La violencia se extendió rápidamente a Michoacán, Colima y Nayarit, y posteriormente a Guanajuato, Aguascalientes, Tamaulipas, Baja California, Guerrero y Quintana Roo. Más tarde se reportaron disturbios en Puebla, Querétaro, Estado de México, Veracruz, Oaxaca y Chiapas.
En total, al menos 16 estados registraron bloqueos y actos violentos.
En Puerto Vallarta se cancelaron vuelos, mientras que en varias entidades se suspendieron clases oficiales, incluyendo Jalisco, Nayarit, Michoacán, Colima, Querétaro, Guanajuato, Baja California y la región del Istmo de Oaxaca.
Además de los siete abatidos en Jalisco, otros cuatro presuntos integrantes del CJNG murieron en enfrentamientos en Michoacán, según autoridades locales. De manera adicional, se reportaron 22 detenidos en Jalisco, Michoacán y Guanajuato.
En la capital del país, la alerta se activó tras el traslado del cuerpo del líder criminal bajo custodia federal hacia instalaciones forenses.
Confirmación y respaldo de Estados Unidos
Horas después del operativo, el Gobierno del presidente Donald Trump confirmó públicamente que brindó apoyo de inteligencia para su ejecución.
La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, indicó que El Mencho era un objetivo prioritario para ambos gobiernos por su papel en el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos.
“El presidente Trump ha sido muy claro: Estados Unidos se asegurará de que los narcoterroristas que envían drogas letales enfrenten la justicia”, afirmó.
Según información compartida por Washington, la Fuerza de Tarea Interinstitucional Conjunta Anticartel, una unidad de inteligencia bajo supervisión del Comando Norte, fue clave en la operación.
El subsecretario de Estado, Christopher Landau, calificó el operativo como “un gran avance para México, Estados Unidos y el mundo” y expresó su respaldo ante la violencia desatada posteriormente.
Washington había incluido al CJNG en su lista de organizaciones terroristas y ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera a la captura de Oseguera Cervantes.
Contexto y presión bilateral
El abatimiento ocurre en un contexto de creciente presión de Estados Unidos sobre los cárteles mexicanos, particularmente por el tráfico de fentanilo.
Bajo el liderazgo de El Mencho, el CJNG expandió su presencia territorial en México y consolidó rutas internacionales de narcotráfico, convirtiéndose en una de las organizaciones criminales más poderosas y buscadas por ambos países.
Mientras las autoridades mexicanas aseguran que la situación comienza a estabilizarse, el despliegue de fuerzas federales continúa en distintas regiones para contener posibles nuevos brotes de violencia.










