La seguridad del BHA vuelve al centro de la discusión alimentaria en Estados Unidos. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) anunció que reevaluará la seguridad del BHA, un conservante químico presente en muchos snacks, cereales y comidas procesadas, para determinar si sigue siendo seguro bajo las condiciones actuales de uso. Esta revisión responde a preocupaciones de salud pública que han persistido durante décadas y que ahora están recibiendo atención oficial.
El butilhidroxianisol, conocido por sus siglas en inglés como BHA, se utiliza como antioxidante para evitar que las grasas y aceites se deterioren y causen sabor o olor desagradable en alimentos. Desde finales de los años cincuenta se le otorgó la designación de “generalmente reconocido como seguro” y en 1961 se aprobó su uso como aditivo alimentario. A pesar de este largo historial, recientes evaluaciones científicas y grupos de salud pública han cuestionado si esa designación sigue siendo apropiada.
Un punto clave en la revisión es que el Programa Nacional de Toxicología de Estados Unidos ha clasificado el BHA como “razonablemente anticipado como carcinógeno humano”, una etiqueta que se basa en estudios con animales. Aunque estos estudios no siempre reflejan con precisión el riesgo en humanos, han sido suficientes para que la FDA tome pasos formales para recabar más datos y opiniones sobre la seguridad del conservante.
La FDA emitió una solicitud de información pública y a la industria para obtener datos sobre el uso y los posibles efectos del BHA. La agencia indicó que esta revisión forma parte de un programa más amplio para reevaluar químicos alimentarios que llevan muchos años en el mercado sin revisión reciente. No se ha establecido un plazo definitivo para concluir la evaluación, pero la agencia dijo que si el compuesto no cumple con los estándares científicos actuales, podría retirarse del suministro de alimentos.
El anuncio ha generado reacciones mixtas. Organizaciones de defensa de la salud han celebrado la iniciativa y han pedido que se vaya más allá de una simple revisión, mientras que representantes de la industria alimentaria han señalado la necesidad de claridad regulatoria para evitar confusión entre fabricantes y consumidores. Algunos estados, como Texas y Louisiana, ya han tomado medidas para restringir el BHA en comidas escolares, lo que añade presión para una respuesta federal clara.
La seguridad del BHA sigue siendo un tema de debate entre expertos, reguladores y consumidores. La decisión de la FDA para reevaluar este conservante refleja un enfoque más riguroso hacia los químicos que forman parte de nuestra dieta diaria. El resultado de esta revisión podría cambiar la forma en que los alimentos procesados se formulan y etiquetan en los próximos años.










