El zoo de Berlín inauguró este jueves un moderno espacio dedicado a los tigres de Sumatra zoo Berlín, diseñado para mejorar las condiciones de vida de esta especie en peligro crítico de extinción.
El nuevo recinto acoge a Banyu, un joven tigre trasladado desde Suecia, que ahora comparte espacio con Luise, una hembra nacida en el propio zoológico.
Un espacio diseñado para el bienestar animal
El hábitat cuenta con una superficie de aproximadamente 1.500 metros cuadrados. Además, incluye estanques, un curso de agua, una pequeña cascada y zonas climatizadas de descanso.
También dispone de árboles y estructuras que permiten a los animales trepar, rascarse y explorar. Por ello, el diseño busca replicar elementos del entorno natural de los tigres.
Banyu, la nueva esperanza del programa
Banyu nació el 3 de junio de 2023 en el zoo Parken, en la ciudad sueca de Eskilstuna. Posteriormente, fue trasladado a Berlín por recomendación del Programa Europeo de Cría para la Conservación.
El objetivo es que se reproduzca con Luise, una tigresa de tres años, para contribuir a la supervivencia de la especie.
Según explicó el director del zoológico, Andreas Knieriem, estos programas coordinados son clave para evitar la desaparición del tigre de Sumatra.
Una especie en peligro crítico
Los tigres de Sumatra son los grandes felinos más amenazados del planeta. Actualmente, solo quedan entre 400 y 600 ejemplares en libertad.
Su principal amenaza es la pérdida de hábitat, aunque también influyen la caza furtiva, el cambio climático y la reducción de presas.
Por esta razón, los zoológicos juegan un papel importante en la conservación de la especie.
Cooperación internacional para la conservación
El zoo de Berlín ha participado durante décadas en programas de reproducción. De hecho, en los últimos 70 años han nacido más de 150 cachorros de esta especie en sus instalaciones.
Además, el director del zoológico subrayó la importancia de la colaboración internacional para proteger la biodiversidad.
Según indicó, los zoológicos deben asumir parte de la responsabilidad en la conservación de especies amenazadas.
Una inversión para el futuro
La construcción del nuevo hábitat ha supuesto una inversión de 7,6 millones de euros. De esa cantidad, el zoológico aportó 3,7 millones, mientras que la ciudad de Berlín financió el resto.
Con esta instalación, el parque busca mejorar el bienestar de los animales y fortalecer su papel en los programas de conservación.










