El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió este martes una investigación “honesta” sobre la muerte de Alex Pretti, un ciudadano estadounidense que falleció tras recibir múltiples disparos por parte de agentes federales de inmigración durante un operativo en Mineápolis, Minnesota.
“Quiero una investigación honrada y honesta. La tengo que supervisar yo mismo”, afirmó Trump ante la prensa, en un intento de contener la indignación generada por el caso, que se suma a la muerte de Renée Good, ocurrida el pasado 7 de enero en circunstancias similares durante protestas contra las redadas migratorias en la ciudad.
Pretti, un enfermero de 37 años, murió tras ser abatido por agentes federales durante una intervención que quedó registrada en video. Las imágenes difundidas muestran que los disparos se produjeron cuando el hombre ya se encontraba en el suelo. No obstante, el presidente criticó que la víctima portara un arma.
“No me gusta que tuviera un arma. No me gusta que tuviera dos cargadores completamente llenos”, declaró Trump antes de dirigirse a Iowa, donde ofreció un discurso en el marco de la campaña para las elecciones de medio mandato previstas para noviembre.
Aun así, el mandatario calificó el fallecimiento como un “hecho desafortunado” y evitó emplear términos como “terrorista doméstico” para referirse a Pretti, una calificación utilizada por otros miembros de su Administración. Al ser preguntado sobre ello, Trump aseguró no haber escuchado a “nadie” usar ese calificativo.
Presión política y cambios en Seguridad Nacional
La crisis derivada de los operativos migratorios ya ha tenido consecuencias políticas. Trump decidió relevar al jefe de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino, quien se había convertido en el rostro visible de las redadas y del control de las protestas, y designó en su lugar a Tom Homan, su asesor en materia fronteriza.
En paralelo, líderes demócratas de la Cámara de Representantes señalaron a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y reclamaron su destitución o la apertura de un proceso de juicio político. En un comunicado conjunto, los representantes Hakeem Jeffries, Katherine Clark y Pete Aguilar pidieron “cambios drásticos” en el Departamento de Seguridad Nacional y criticaron el uso de la fuerza por parte de agentes federales.
Trump, por su parte, defendió a Noem y aseguró que “está haciendo un muy buen trabajo”, descartando solicitar su renuncia.
Tensión contenida en Mineápolis
Los enfrentamientos entre manifestantes y agentes federales disminuyeron este martes en Mineápolis, mientras Homan mantenía reuniones con autoridades estatales y locales. En los últimos días, el Gobierno federal desplegó alrededor de 3.000 agentes en la ciudad, una medida que ha sido objeto de críticas por parte de sectores políticos y sociales.
Trump confirmó que habló el lunes con el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y dejó abierta la posibilidad de reducir la presencia federal como parte de un proceso de “desescalada”.
Pese a ello, continúan las vigilias en memoria de Pretti y Good en distintos puntos de la ciudad, y se ha convocado una nueva manifestación masiva para este viernes, centrada en exigir justicia por ambas muertes.
Ese mismo día, el juez federal Patrick Schiltz citó al director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Todd Lyons, quien deberá comparecer para explicar la actuación de sus agentes. El magistrado advirtió que podría iniciar un procedimiento por desacato si no se ofrecen respuestas adecuadas.










