Una variante del gen CHRNB3 está asociada con una menor probabilidad de tabaquismo intenso y es más frecuente en personas de ascendencia indígena mexicana, según un estudio publicado en Nature Communications.
La investigación identificó una variante rara en este gen receptor de nicotina que se relaciona con una reducción significativa en el número de cigarrillos fumados al día.
Menor consumo en portadores de la variante del gen CHRNB3
En comparación con quienes poseen la versión más común del gen, las personas con una copia de la variante fumaban aproximadamente un 21 % menos de cigarrillos. Aquellas con dos copias reducían su consumo hasta en un 78 %.
El estudio fue encabezado por Regeneron Genetics Center y analizó los genomas de 37.897 fumadores actuales que participaron en el Estudio Prospectivo de la Ciudad de México, enfocado en factores que influyen en la salud de esa población.
Relación entre genética y adicción a la nicotina
Los genes que codifican los receptores nicotínicos de acetilcolina desempeñan un papel clave en los efectos gratificantes de la nicotina en el cerebro. Variantes en estos genes ya habían sido vinculadas con cambios en el comportamiento de los fumadores.
Por ejemplo, alteraciones en el gen CHRNB2 se habían relacionado previamente con una menor probabilidad de fumar en exceso. Ahora, los investigadores señalan que las variantes que afectan la actividad del CHRNB3 también influyen en la cantidad diaria de cigarrillos consumidos.
La variante identificada se observó con mayor frecuencia en personas de ascendencia indígena mexicana que en otras poblaciones.
Validación internacional y posibles aplicaciones
Los resultados fueron validados en otras cohortes internacionales. Se detectaron efectos similares en aproximadamente 130.000 personas de ascendencia europea del Biobanco del Reino Unido y en unas 180.000 de ascendencia asiática oriental del Biobanco de Japón.
El hallazgo sugiere que la inhibición de la subunidad 3 del receptor podría convertirse en una estrategia terapéutica para tratar la adicción a la nicotina.
No obstante, los autores advierten que serán necesarias cohortes más amplias y estudios clínicos adicionales para comprender con mayor precisión la relación entre esta variante genética y la dependencia al tabaco.










