Las vesículas extracelulares cáncer de próstata están en el centro de una nueva investigación que cambia la forma de entender la progresión tumoral. Un estudio del IRB CatSud y el Hospital Joan XXIII de Tarragona analiza cómo la grasa que rodea la próstata influye directamente en el comportamiento de las células cancerosas.
El trabajo se centra en el tejido adiposo periprostático, es decir, la grasa que envuelve la próstata. Según los investigadores, este tejido no es un simple acompañante pasivo. Por el contrario, mantiene un diálogo activo con el tumor y puede modificar su evolución.
Los resultados muestran diferencias claras según el grado de riesgo del cáncer. En pacientes con tumores de bajo riesgo, las vesículas extracelulares estimulan principalmente la proliferación de las células tumorales. Es decir, favorecen su crecimiento.
Sin embargo, cuando las vesículas proceden de tejido adiposo de pacientes con tumores de alto riesgo, el efecto cambia. En lugar de impulsar la proliferación, aumentan la capacidad de migración de las células cancerosas y estimulan la angiogénesis, el proceso mediante el cual se forman nuevos vasos sanguíneos. Ambos factores son clave para la progresión y diseminación del cáncer.
Además, el estudio demuestra que estas vesículas no solo actúan sobre las células tumorales. También influyen en los macrófagos, células del sistema inmunitario presentes en el entorno del tumor. En casos de bajo riesgo, inducen un perfil proinflamatorio e inmunosupresor, lo que podría facilitar un microambiente favorable para el desarrollo inicial del cáncer.
Otro hallazgo relevante es la activación de rutas moleculares asociadas a la progresión tumoral. Es decir, los efectos observados no son aislados, sino que están vinculados a vías de señalización bien conocidas en la biología del cáncer.
Aunque los experimentos se realizaron en modelos in vitro y todavía se necesitan estudios más complejos para confirmar estos resultados, los autores consideran que el trabajo supone un avance significativo. No solo mejora la comprensión del microambiente tumoral, sino que abre nuevas posibilidades en investigación traslacional.
El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en hombres en numerosos países occidentales. Solo en España se diagnostican más de 30.000 casos cada año. Por eso, comprender cómo interactúa el entorno del tumor con las células cancerosas puede marcar la diferencia en futuras estrategias terapéuticas.










