El red velvet cake no es solo un pastel rojo. Es una combinación específica de cacao suave, acidez ligera y una miga que debe quedar tierna, casi aterciopelada. Nació en la repostería estadounidense y se volvió icónico por su contraste entre el interior rojo intenso y el glaseado blanco de queso crema.
No es un pastel excesivamente chocolatoso ni empalagoso. El cacao es sutil, la acidez del suero de leche equilibra y el glaseado aporta frescura. Cuando está bien hecho, cada capa se sostiene sin desmoronarse y el corte se ve limpio.
Ingredientes
Para el pastel
- 2 1/2 tazas de harina de trigo
- 1 cucharada de cacao en polvo
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 1/2 tazas de azúcar
- 1 taza de aceite vegetal
- 2 huevos
- 1 taza de suero de leche
- 1 cucharadita de vinagre blanco
- 1 cucharadita de vainilla
- 1 a 2 cucharadas de colorante rojo
Para el glaseado
- 250 g de queso crema a temperatura ambiente
- 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 3 tazas de azúcar glas
- 1 cucharadita de vainilla
Preparación
- Precalienta el horno a 180 °C y engrasa dos moldes redondos.
- En un bol, mezcla la harina, el cacao, el bicarbonato y la sal.
- En otro recipiente, bate el azúcar con el aceite hasta integrar.
- Añade los huevos uno a uno.
- Incorpora el suero de leche, la vainilla, el vinagre y el colorante rojo. Mezcla bien.
- Añade los ingredientes secos poco a poco hasta obtener una masa homogénea.
- Divide la mezcla entre los moldes y hornea durante 25 a 30 minutos, hasta que un palillo salga limpio.
- Deja enfriar completamente antes de desmoldar.
Para el glaseado:
- Bate el queso crema con la mantequilla hasta que esté suave.
- Añade el azúcar glas poco a poco.
- Incorpora la vainilla y bate hasta lograr una textura cremosa y estable.
Arma el pastel colocando una capa de glaseado entre los bizcochos y cubriendo toda la superficie.
Consejos útiles
- No aumentes el cacao. El red velvet no es un pastel de chocolate intenso.
- Usa suero de leche real o sustitúyelo con leche y unas gotas de limón.
- Enfría completamente antes de glasear para evitar que se derrita.
- Refrigera ligeramente antes de cortar para obtener rebanadas limpias.
El red velvet cake se sirve en capas bien definidas, con el contraste claro entre rojo y blanco. Es un pastel que combina presencia visual con sabor equilibrado. No depende del color para sostenerse. Funciona porque la textura y el glaseado hacen su parte sin exagerar.










