El arroz con leche es uno de esos postres que atraviesa generaciones y fronteras. Se prepara lentamente, con paciencia, permitiendo que el arroz libere su almidón y transforme la leche en una base espesa y aterciopelada. La canela perfuma cada cucharada y el dulzor es suave, equilibrado y reconfortante. Es un postre sencillo en apariencia, pero profundamente satisfactorio, ideal para servirse tibio o frío, según el momento y la costumbre.
Ingredientes (6 porciones)
- 1 taza de arroz de grano corto o medio
- 4 tazas de agua
- 1 raja de canela
- 4 tazas de leche entera
- ¾ taza de azúcar
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de vainilla
- Canela en polvo para espolvorear
Opcional:
- Cáscara de limón o naranja
- Leche condensada para un perfil más intenso
Preparación
1. Cocina el arroz
En una olla grande, coloca el arroz, el agua y la raja de canela. Cocina a fuego medio hasta que el arroz esté tierno y el agua casi se haya absorbido.
2. Incorpora la leche
Añade la leche y la pizca de sal. Cocina a fuego bajo, removiendo con frecuencia, hasta que la mezcla comience a espesar y tome una textura envolvente.
3. Endulza y aromatiza
Agrega el azúcar y mezcla bien hasta que se disuelva por completo. Incorpora la vainilla y, si deseas, la cáscara de cítrico. Cocina unos minutos más hasta lograr la consistencia deseada.
4. Reposa
Retira del fuego y deja reposar unos minutos. El arroz con leche seguirá espesando ligeramente.
5. Sirve
Sirve tibio o frío, espolvoreado con canela en polvo.
Consejos
- Remueve constantemente para evitar que se pegue al fondo.
- Si espesa demasiado, añade un poco más de leche caliente.
- Para una textura más rica, sustituye una taza de leche por leche evaporada.
- Se conserva bien en refrigeración por varios días.
El arroz con leche es suave, equilibrado y profundamente familiar, un postre que no necesita adornos para sentirse completo.










