La verificación de edad en internet enfrenta críticas crecientes desde la comunidad científica. Más de 350 investigadores de 30 países han firmado una carta abierta en la que advierten que las soluciones actuales pueden causar más daños que beneficios.
En total, 371 expertos respaldan el documento. Entre ellos hay 24 españoles vinculados a universidades, al CSIC y a empresas de seguridad digital.
Los firmantes comparten la preocupación por proteger a los menores. Sin embargo, sostienen que los sistemas actuales son fácilmente eludibles.
Por ejemplo, pueden sortearse mediante VPN, cuentas prestadas o credenciales falsas. Además, las herramientas de inteligencia artificial también permiten burlar algunos controles.
Riesgos técnicos y sociales
Los investigadores subrayan que una verificación sólida requeriría infraestructura global y certificados gubernamentales interoperables. No obstante, consideran que ese escenario es poco viable a corto plazo.
Asimismo, advierten que no existe consenso científico que pruebe que restringir el acceso mejore la salud mental de los menores.
Otro punto clave es la privacidad. Muchos sistemas requieren recopilar más datos personales, especialmente cuando utilizan biometría o análisis de comportamiento.
Según la carta, la acumulación de información sensible aumenta el riesgo de filtraciones y brechas de seguridad. Además, los sistemas basados en inteligencia artificial pueden cometer errores y discriminar a minorías.
Impacto en libertades e igualdad
La posible limitación de VPN también genera preocupación. Estas herramientas protegen a profesionales, activistas y víctimas de abuso.
Por otro lado, la verificación de edad en internet podría excluir a personas sin identificación digital adecuada. También afectaría a quienes tienen baja alfabetización tecnológica o dispositivos antiguos.
En consecuencia, los expertos temen un aumento de desigualdades. Algunos grupos podrían verse forzados a usar soluciones inseguras o invasivas.
Ante este panorama, los firmantes piden una moratoria en la implementación masiva de estos sistemas. Además, solicitan estudios de impacto en los países donde ya se aplican.
Finalmente, proponen alternativas menos invasivas. Entre ellas destacan la regulación de prácticas algorítmicas en redes sociales y el refuerzo de herramientas parentales.
El debate sobre la verificación de edad en internet sigue abierto. Ahora, la comunidad científica reclama evidencia sólida antes de avanzar hacia controles generalizados.










