El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este jueves en Washington a líderes y representantes de más de 40 países para la primera reunión de la Junta de Paz de Trump, una iniciativa que busca impulsar la resolución de conflictos internacionales, comenzando por la guerra en Gaza.
La cita se celebró en el Instituto de Paz de Washington, recientemente rebautizado con el nombre del mandatario republicano. Durante la apertura, Trump aseguró que se trata de “la junta directiva más importante” por el poder y el prestigio de sus integrantes.
Entre los asistentes estuvieron los presidentes de Argentina, Javier Milei; Paraguay, Santiago Peña; y Hungría, Viktor Orbán. También participaron el mandatario indonesio, Prabowo Subianto; el primer ministro de Camboya, Hun Manet; y el presidente de Vietnam, To Lam.
Delegaciones de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Uzbekistán, Catar, Pakistán, Marruecos, Kuwait, Jordania, Bielorrusia, Bulgaria y Kosovo formaron parte del encuentro. México, Rumanía, Italia y República Checa acudieron como observadores, al igual que la comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Suica.
Un foro con ambición global
Trump llegó acompañado por el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio, la jefa de Gabinete Susie Wiles y los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner. Antes de la foto oficial, el mandatario bromeó con los asistentes al sugerir que “deberían sonreír”.
Aunque la Junta de Paz de Trump se creó inicialmente para supervisar un plan de paz en Gaza tras el conflicto entre Israel y Hamás, el republicano afirmó que su alcance será más amplio. Según dijo esta semana, la organización trabajará con Naciones Unidas “en algunos casos” y se enfocará en promover “la paz en todo el mundo”.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, no asistió al encuentro. En su representación acudió el ministro de Exteriores, Gideon Saar.
Trump ha destacado el “potencial ilimitado” del nuevo organismo y lo presenta como una plataforma para coordinar esfuerzos diplomáticos entre gobiernos aliados y socios estratégicos. La reunión marca el inicio formal de una iniciativa que, según la Casa Blanca, aspira a convertirse en un foro permanente para la mediación internacional.










