El llamado “zar de la frontera” de la Administración Trump, Tom Homan, anunció este miércoles el retiro de aproximadamente 700 agentes migratorios del estado de Minnesota y de la ciudad de Mineápolis, tras lo que calificó como una cooperación “sin precedentes” por parte de las autoridades locales.
La decisión se produce después de semanas de protestas ciudadanas contra la presencia de agentes federales, una situación que ha generado fuertes tensiones y que ha estado marcada por la muerte a tiros de dos ciudadanos estadounidenses durante operativos migratorios.
Cooperación local y repliegue federal
Homan explicó que el repliegue responde, en parte, a la disposición mostrada por funcionarios estatales y municipales para colaborar con las autoridades federales en materia migratoria. Según indicó, esa cooperación permitió avanzar en los objetivos de la Administración sin mantener un despliegue masivo de agentes en la zona.
Además, señaló que el retiro busca reducir la fricción con las comunidades locales, donde la presencia prolongada de agentes había generado rechazo social y movilizaciones constantes.
Protestas y denuncias ciudadanas
Las manifestaciones en Mineápolis se intensificaron tras denuncias de residentes sobre detenciones agresivas, acoso a comunidades inmigrantes y la presencia de agentes cerca de escuelas, lo que involucró a menores de edad.
Organizaciones comunitarias y líderes locales han señalado que las operaciones migratorias contribuyeron a un clima de miedo e inseguridad, especialmente en vecindarios con alta población inmigrante.
Un contexto marcado por la violencia
El anuncio llega en un contexto particularmente sensible, luego de que dos ciudadanos estadounidenses murieran por disparos durante enfrentamientos vinculados a operativos migratorios en el área. Estos hechos avivaron las críticas contra la estrategia federal y aumentaron la presión pública para reducir la presencia de agentes.
Homan no ofreció detalles sobre si los agentes retirados serán reasignados a otros estados, aunque dejó claro que el Gobierno continuará aplicando su política migratoria “con firmeza” en otras regiones del país.
Próximos pasos
El retiro de los agentes comenzará de manera progresiva en los próximos días. Mientras tanto, las autoridades locales aseguraron que mantendrán canales de comunicación abiertos con el Gobierno federal para evitar nuevos episodios de violencia y garantizar la seguridad de los residentes.
El repliegue en Minnesota se convierte así en uno de los ajustes más significativos de la Administración Trump en su estrategia migratoria durante los últimos meses.










