Bad Bunny inauguró este miércoles su serie de ocho conciertos en la Ciudad de México con un espectáculo de más de dos horas que confirmó por qué la capital será la última parada de su gira Debí tirar más fotos World Tour en 2025. El puertorriqueño pidió al público “poner la vara alta” y los más de 60.000 asistentes del Estadio GNP Seguros respondieron con una energía que convirtió la primera noche en una celebración masiva. Desde el inicio, Bad Bunny Ciudad de México se posicionó como uno de los eventos musicales más grandes del año.
El artista abrió el concierto con un traje beige y gafas estilo aviador, para luego cambiar a un look más ligero mientras recorría cada rincón del escenario, incluida la azotea de su Casita. El repertorio incluyó sus éxitos más emblemáticos, entre ellos Chambea, tema que dedicó especialmente a México. Ni la ligera llovizna detuvo al público, que coreó cada canción desde los primeros compases hasta el cierre.
Uno de los momentos más comentados de la noche fue la aparición de Concho, su personaje animado, quien relató entre risas su paso por la capital mexicana, mencionando tacos de canasta, pozole, tacobirria y su respeto por el “pique mexicano”. También confesó que el primer lugar que visitó fue el Zócalo, antes de iniciar un episodio de perreo que encendió a la audiencia.
Bad Bunny estuvo acompañado por la banda Chiwi y los Pleneros de la Cresta, quienes lanzaron un mensaje de unidad al pueblo latinoamericano al declarar “somos guerreros”. El cantante destacó los lazos culturales entre Puerto Rico y México, mientras los fans le gritaban “Benito, hermano, ya eres mexicano”. En varios momentos expresó que la capital lo hace sentir “como en casa”.
El espectáculo no se limitó al reguetón: también incluyó salsa y fusiones latinas, junto con hits como Yo perreo sola, Me porto bonito, Safaera, Callaita, No me conoce, Ojitos lindos, Bichiyal y Mónaco. El cierre llegó con Eeo tras un repertorio de casi 30 canciones.
La magnitud del Bad Bunny Ciudad de México se reflejará también en la economía local. Según estimaciones de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la capital, los ocho conciertos dejarán una derrama superior a 3.200 millones de pesos, impulsada por ventas de boletos, consumo gastronómico y ocupación hotelera. Las autoridades calculan que entre 500.000 y 520.000 personas asistirán a la serie de presentaciones, consolidando a la ciudad como una parada imprescindible en los grandes tours internacionales.










