Atuendos icónicos, premios y objetos personales de Selena Quintanilla conforman una nueva exposición temporal dedicada a la reina del texmex en el Museo del Grammy de Los Ángeles, una muestra cargada de simbolismo que adquiere un significado aún más profundo para su familia tras la reciente muerte de su padre, Abraham Quintanilla Jr.
La exhibición, titulada Selena From Texas to the World, abre sus puertas al público este jueves y permanecerá disponible hasta el 16 de marzo. Es la primera vez que piezas personales de la artista, fallecida en 1995, salen del Museo de Selena en Corpus Christi, Texas.
Para Suzette Quintanilla, hermana de la cantante y directora ejecutiva de Q-Productions, cada objeto expuesto tiene ahora un peso emocional distinto.
“Todo lo que ves aquí significa algo para mí. Cuando Selena falleció, todo cambió. Y ahora que acabo de perder a mi padre, cada cosa, incluso las que antes no notaba, me llama mucho más la atención”, explicó en declaraciones a EFE.
La muestra reúne algunos de los vestuarios más emblemáticos de la carrera de Selena, entre ellos la blusa blanca de volantes, la chaqueta de cuero negro y los aros dorados que lució en la portada del sencillo Amor Prohibido. También se exhibe el vestido blanco bordado con canutillos plateados que utilizó al recibir el Grammy a mejor álbum mexicoamericano en 1994, una prenda que más tarde volvió a vestir en el video de No me queda más.
Otros atuendos memorables incluyen el conjunto blanco de brasier y pantalón que usó durante su histórico concierto en el Astrodome de Houston en 1994, así como un conjunto rojo similar utilizado ese mismo año en San Antonio. Estas piezas, cuidadosamente conservadas, ocupan un lugar central en la sala del cuarto piso del museo.
La exhibición también presenta objetos personales menos conocidos pero igualmente significativos, como el último micrófono que la cantante utilizó en un escenario, aún adornado con una flor blanca y marcado por su característico labial rojo. A ello se suman varios huevos decorativos de su colección personal, que llegó a superar los 500 ejemplares.
“Ese huevo de ganso sencillo fue el primero que compró, y lo hizo aquí mismo en Los Ángeles. Pensé que era importante traerlo, porque así empezó todo”, recordó Suzette Quintanilla.
La comisaria de la muestra, Kelsey Goelz, explicó que la exposición funciona como una versión condensada del museo original en Texas, adaptada al contexto del Museo del Grammy y su narrativa musical más amplia.
La figura de Selena, más de dos décadas después de su muerte, sigue resonando con fuerza, especialmente en un momento complejo para la comunidad latina en Estados Unidos. Aunque la exhibición no fue concebida con un mensaje político explícito, su presencia cobra un significado especial.
“Selena estaba profundamente orgullosa de ser mexicoestadounidense. Creo que todos deberíamos seguir estándolo. Pase lo que pase en el mundo, eso no cambia quiénes somos”, afirmó Suzette Quintanilla.
La muestra dialoga con otras exposiciones del museo, incluida una dedicada a Michael Jackson, y se integra dentro del recorrido histórico de los Grammy. A la entrada del recinto, un mural del artista local Mister Toledo recibe a los visitantes con una representación visual de algunos de los momentos más emblemáticos de la carrera de la cantante.
Selena From Texas to the World no solo celebra una trayectoria musical legendaria, sino que reafirma el legado cultural de una artista que continúa siendo símbolo de identidad, orgullo y representación para millones de personas.










