Las albóndigas de pollo al horno con limón funcionan porque equilibran frescura y suavidad en un solo plato. No son pesadas ni excesivamente condimentadas. El limón aporta claridad, la mantequilla da cuerpo y el orzo cremoso recoge todo lo que cae del horno. Es una receta que parece elaborada, pero se sostiene sobre pasos sencillos y bien medidos.
Este tipo de preparación recuerda a la cocina mediterránea, donde el cítrico no es un adorno sino parte estructural del sabor. El horno hace el trabajo principal, concentrando jugos y dejando las albóndigas doradas por fuera y tiernas por dentro.
Ingredientes
Para las albóndigas
- 500 g de carne molida de pollo
- 1/3 de taza de pan rallado
- 1 huevo
- 2 cucharadas de mantequilla derretida
- Ralladura de 1 limón
- 1 cucharada de jugo de limón
- 2 dientes de ajo picados
- 2 cucharadas de perejil fresco picado
- Sal y pimienta al gusto
Para el orzo
- 1 taza de pasta tipo orzo
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 tazas de caldo de pollo
- 1/2 taza de crema
- 1/3 de taza de queso rallado tipo parmesano
- Sal y pimienta al gusto
Preparación
- Precalienta el horno a 200 °C y forra una bandeja con papel para hornear.
- En un bol, mezcla el pollo molido con el pan rallado, el huevo, la mantequilla, la ralladura y el jugo de limón, el ajo, el perejil, la sal y la pimienta.
- Forma albóndigas del mismo tamaño y colócalas en la bandeja.
- Hornea durante 18 a 22 minutos, hasta que estén bien cocidas y ligeramente doradas.
- Mientras tanto, derrite la mantequilla en una sartén amplia y añade el orzo.
- Incorpora el caldo caliente poco a poco, cocinando como si fuera un arroz cremoso, removiendo con frecuencia.
- Cuando el orzo esté tierno y haya absorbido casi todo el líquido, añade la crema y el queso. Mezcla hasta lograr una textura cremosa.
- Ajusta de sal y pimienta.
- Sirve el orzo en platos y coloca las albóndigas encima, con los jugos del horno.
Consejos útiles
- No trabajes en exceso la mezcla de las albóndigas. Mantenerla ligera ayuda a que queden tiernas.
- La ralladura de limón aporta más aroma que el jugo. No la omitas.
- Si el orzo se espesa demasiado, añade un poco más de caldo caliente.
- Sirve de inmediato para conservar la cremosidad.
Las albóndigas de pollo al horno con limón se sirven calientes, con el orzo aún suave y brillante. Es un plato que equilibra acidez y suavidad sin exagerar ninguno de los dos. Se prepara sin complicaciones y se come sin distracciones, justo como debe ser.










