Los huevos rellenos para Pascua siempre desaparecen primero de la bandeja. Son pequeños, fáciles de servir y no requieren ingredientes complicados. Además, se pueden preparar con antelación, algo fundamental cuando la cocina está ocupada con platos principales.
La base es sencilla: yemas cocidas mezcladas con mayonesa y mostaza. Sin embargo, el equilibrio entre cremosidad y sazón es lo que realmente marca la diferencia. Un punto de acidez y una pizca de sal bien medida transforman algo básico en un bocado memorable.
Ingredientes
- 6 huevos grandes
- 3 cucharadas de mayonesa
- 1 cucharadita de mostaza
- 1 cucharadita de vinagre blanco o jugo de limón
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- Pimentón dulce para decorar
Preparación
Coloca los huevos en una olla y cúbrelos con agua fría. Lleva a ebullición, luego baja el fuego y cocina durante 10 minutos.
Retira del agua caliente y pásalos a un recipiente con agua fría para detener la cocción. Pela con cuidado.
Corta los huevos por la mitad a lo largo y retira las yemas. Colócalas en un recipiente y tritúralas con un tenedor hasta que queden finas.
Añade la mayonesa, la mostaza y el vinagre. Mezcla hasta obtener una textura suave. Ajusta sal y pimienta.
Rellena las claras con la mezcla usando una cuchara o manga pastelera. Espolvorea pimentón por encima.
Para que queden perfectos
- No sobrecocines los huevos para evitar el borde verdoso en la yema.
- Si la mezcla queda muy espesa, añade media cucharadita extra de mayonesa.
- Refrigera al menos 30 minutos antes de servir para que mantengan su forma.
Los huevos rellenos para Pascua funcionan como aperitivo o como acompañamiento en una mesa abundante. Son prácticos, tradicionales y siempre bien recibidos.










