Nueva Jersey elevó a 25 la cifra de muertes relacionadas con la ola de calor que golpeó al estado durante el fin de semana largo del 4 de julio, según reportes locales citando al Departamento de Salud estatal. Las autoridades advirtieron que el número podría aumentar a medida que se revisen más casos.
El calor extremo afectó especialmente al centro y norte del estado, donde muchas de las víctimas fueron encontradas en viviendas sin aire acondicionado. Otras personas fueron halladas en la calle o dentro de vehículos estacionados, condiciones que pueden volverse mortales en cuestión de minutos cuando las temperaturas y la humedad se combinan.
Raynard E. Washington, jefe del Departamento de Salud de Nueva Jersey, advirtió que las muertes relacionadas con el calor comenzaron a registrarse desde el jueves. Su mensaje fue directo: “el calor es serio”. La advertencia llega después de varios días con temperaturas cercanas a los 100 grados Fahrenheit, equivalentes a unos 38 grados centígrados, y sensaciones térmicas aún más peligrosas.
Nueva Jersey fue uno de los estados más golpeados por la ola de calor que cubrió gran parte del este de Estados Unidos durante el feriado del Día de la Independencia. La emergencia coincidió con celebraciones masivas por el 4 de julio y con eventos especiales por los 250 años de la fundación del país, lo que llevó a varias ciudades a modificar o cancelar actividades públicas.
El calor también afectó a grandes centros urbanos cercanos como Nueva York, Filadelfia y Washington, donde se registraron temperaturas récord o cercanas a récords. Las autoridades activaron centros de enfriamiento, emitieron alertas de salud pública y pidieron a la población evitar actividades al aire libre durante las horas más peligrosas del día.
A nivel nacional, también se reportaron otras muertes relacionadas con el calor. Entre ellas figuran una persona en el condado de Cook, Illinois, cuya enfermedad cardiovascular fue agravada por el estrés térmico; un hombre de 74 años en Hinds County, Mississippi, por exposición al calor; y una mujer de 83 años cerca de Nueva Orleans, Luisiana, también por las altas temperaturas.
Los adultos mayores, las personas con enfermedades crónicas, quienes no tienen acceso estable a aire acondicionado, los trabajadores al aire libre y las personas sin hogar se encuentran entre los grupos más vulnerables. Las autoridades recomiendan revisar a familiares, vecinos y personas que vivan solas, especialmente durante olas de calor prolongadas.
El golpe de calor puede causar confusión, mareos, piel caliente, desmayos, náuseas, pulso acelerado y pérdida de conciencia. Ante esos síntomas, se debe buscar ayuda médica de inmediato. La exposición prolongada al calor no es solo incómoda, puede ser fatal.
Aunque las temperaturas comenzaron a bajar en algunas zonas, el riesgo no desapareció por completo. El Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre tormentas fuertes y posibles inundaciones repentinas en el noreste y el Atlántico Medio, a medida que la masa de calor pierde fuerza y da paso a un patrón más inestable.
La transición del calor extremo a lluvias intensas puede crear nuevos peligros, especialmente para conductores, residentes en zonas propensas a inundaciones y personas que viven en apartamentos de sótano. Las autoridades recomiendan seguir los avisos locales, evitar carreteras inundadas y no subestimar cambios rápidos en el clima.
La ola de calor dejó una señal dura para Nueva Jersey: las altas temperaturas ya son una amenaza directa para la salud pública. Con 25 muertes reportadas y la posibilidad de más casos bajo revisión, el estado enfrenta una emergencia que demuestra que el calor extremo puede ser tan peligroso como cualquier otro desastre climático.