Un exinstructor del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) afirmó este lunes ante legisladores demócratas que la agencia redujo significativamente los estándares de entrenamiento para nuevos agentes y acusó al Gobierno del presidente Donald Trump de proporcionar información inexacta al Congreso.
Ryan Schwank, quien renunció la semana pasada a su cargo en una academia de ICE en Georgia, aseguró que la agencia eliminó 240 horas de un programa obligatorio de 580 horas de formación.
Según su testimonio, entre los contenidos recortados se encuentran clases sobre límites legales en el uso de la fuerza, manejo seguro de armas de fuego y procedimientos adecuados para realizar detenciones.
Acusaciones ante el Congreso
Schwank sostuvo que la medida busca acelerar el despliegue de nuevos agentes para cumplir con los objetivos de deportación anunciados por el presidente tras su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025.
“Una formación deficiente puede provocar y provocará la muerte de personas”, declaró ante los congresistas. Además, afirmó que ICE está “mintiendo al Congreso y al pueblo estadounidense” sobre los cambios implementados.
El exinstructor entregó a los legisladores documentos internos que, según indicó, evidencian los recortes. Entre ellos figura un memorando que muestra que el programa de entrenamiento en centros de Georgia pasó de 72 a 42 días.
Respuesta de la agencia
El testimonio se produce dos semanas después de que el director interino del ICE, Todd Lyons, compareciera ante comités de la Cámara de Representantes y el Senado. Lyons aseguró entonces que “el núcleo” del entrenamiento no había sido reducido y que los cambios solo permitieron agilizar el despliegue de agentes.
La polémica se intensificó tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en Mineápolis durante operativos realizados por agentes del ICE y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) a comienzos de año.
Impacto político y presupuestario
El Congreso aprobó en julio un presupuesto adicional de 75.000 millones de dólares para la agencia. Desde el año pasado, ICE ha incorporado a 12.000 nuevos agentes y planea entrenar y desplegar otros 4.000 en 2026.
Sin embargo, legisladores demócratas han bloqueado la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que supervisa al ICE y al CBP, hasta el final del año fiscal si no se implementan cambios en los protocolos operativos. Entre las propuestas figuran el uso obligatorio de cámaras corporales, la prohibición de cubrir el rostro durante operativos y la exigencia de órdenes judiciales para allanamientos.
Aunque el DHS enfrenta actualmente un cierre parcial, las operaciones migratorias no se encuentran entre las más afectadas. Las principales interrupciones se registran en áreas como seguridad aeroportuaria y gestión de emergencias.










