El Senado de Estados Unidos aprobó financiar parcialmente el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que lleva seis semanas en cierre administrativo por falta de acuerdo político.
La medida permite reactivar varias agencias clave, aunque deja fuera fondos destinados a operaciones de inmigración.
Qué incluye el acuerdo
El paquete aprobado contempla la financiación de divisiones como la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) y la Guardia Costera.
Sin embargo, no incluye recursos para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ni para parte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.
La Cámara de Representantes deberá ahora votar la propuesta antes de que las agencias puedan retomar plenamente sus operaciones.
Un cierre que impacta el sistema
El DHS permanece parcialmente cerrado desde el 14 de febrero debido a desacuerdos entre republicanos y demócratas, principalmente en torno a la política migratoria.
Uno de los efectos más visibles ha sido el caos en aeropuertos, donde la falta de pago ha provocado una reducción significativa del personal de la TSA.
Aeropuertos bajo presión
Las ausencias en la TSA han alcanzado aproximadamente el 40 %, lo que ha generado largas filas y retrasos en vuelos en todo el país.
El despliegue de agentes de inmigración no ha sido suficiente para aliviar la situación.
Estrategia política y falta de consenso
Ante el estancamiento en las negociaciones, los legisladores optaron por aprobar únicamente las áreas donde existía consenso.
Desde el liderazgo republicano en el Senado se señaló que ya se anticipaba este escenario, por lo que parte de la financiación de seguridad había sido prevista en legislaciones anteriores.
Lo que viene
Aún no está claro si la Cámara de Representantes respaldará esta financiación parcial.
Tampoco hay certeza sobre cuándo se aprobarán los fondos pendientes para inmigración, lo que mantiene abierta la crisis dentro del DHS.










