Las verduras asadas con hierbas y ajo, conocidas en muchas cocinas como roasted vegetables, tienen algo que las vuelve universales. Aparecen en mesas familiares, restaurantes sencillos y comidas improvisadas de domingo. El horno hace el trabajo lento y silencioso, concentrando sabores, caramelizando bordes y transformando ingredientes cotidianos en algo profundo y fragante. Es una receta que se adapta a lo que hay en la nevera y a la estación del año, sin perder identidad.
Este plato tiene raíces claras en la cocina mediterránea, donde el aceite de oliva, las hierbas secas y el ajo no se miden con exactitud, sino con experiencia. No es una receta rígida, sino una base confiable que admite variaciones sin traicionar su esencia.
Ingredientes
- 2 zanahorias grandes
- 1 calabacín mediano
- 1 pimiento rojo
- 1 cebolla morada
- 200 g de papas pequeñas o medianas
- 4 dientes de ajo
- 4 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharadita de tomillo seco
- 1 cucharadita de romero seco
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida
Preparación
- Precalienta el horno a 200 °C.
- Lava bien todas las verduras. Pela las zanahorias y las papas si lo deseas, aunque con piel aportan más textura.
- Corta las zanahorias y el calabacín en trozos medianos. El pimiento en tiras anchas y la cebolla en gajos. Las papas, si son grandes, córtalas en cuartos.
- Coloca todas las verduras en una bandeja amplia para horno. Es importante que no queden amontonadas para que se asen y no se cuezan.
- Machaca ligeramente los dientes de ajo con el cuchillo y agrégalos enteros a la bandeja.
- Añade el aceite de oliva, el tomillo, el romero, la sal y la pimienta. Mezcla bien con las manos o una cuchara grande para que todo quede impregnado.
- Hornea durante 35 a 45 minutos, removiendo a mitad de cocción, hasta que las verduras estén doradas por fuera y tiernas por dentro.
Consejos útiles
- Si quieres bordes más crujientes, sube el horno a 220 °C los últimos 5 minutos y vigila de cerca.
- Las hierbas secas funcionan mejor que las frescas en esta preparación, ya que resisten mejor el calor prolongado.
- Puedes añadir champiñones, coliflor o calabaza según la temporada, ajustando el tiempo de cocción.
- Un chorrito de vinagre balsámico o jugo de limón al final realza el sabor sin opacar las hierbas.
Las verduras asadas con hierbas y ajo funcionan igual de bien como acompañamiento de carnes y pescados que como plato principal servido con pan rústico o sobre arroz. Al salir del horno, el aroma llena la cocina y recuerda por qué las recetas simples, bien hechas, suelen ser las que más se repiten. No buscan impresionar, buscan quedarse.










