Un gran jurado Washington rechazó este martes la petición del Departamento de Justicia para acusar a seis legisladores demócratas. La decisión representa un revés inusual para los fiscales federales. Además, frena un intento impulsado por la Administración del presidente Donald Trump.
La investigación se centraba en un video difundido el año pasado. En ese mensaje, los congresistas recordaban a militares y miembros de inteligencia su deber de rechazar órdenes ilegales. Por eso, el caso generó un fuerte debate político.
El gran jurado concluyó que no existía base criminal suficiente. La acusación alegaba una posible violación de una norma que prohíbe interferir con la lealtad y disciplina de las fuerzas armadas. Sin embargo, los miembros del jurado descartaron que el contenido del video constituyera delito.
gran jurado Washington y la controversia política
Entre los señalados estaban el senador Mark Kelly y la senadora Elissa Slotkin. También figuraban los representantes Jason Crow, Maggie Goodlander, Chrissy Houlahan y Chris Deluzio. Todos tienen antecedentes en el ámbito militar o de inteligencia.
El video, organizado por Slotkin, advertía sobre amenazas internas a la Constitución. Asimismo, subrayaba que las órdenes ilegales pueden y deben ser rechazadas. Esa postura provocó la reacción directa del presidente.
Trump calificó el mensaje como “sedicioso” en redes sociales. Por otra parte, pidió sanciones severas contra los legisladores involucrados. El Departamento de Justicia no ofreció comentarios tras la decisión.
Un revés poco común para la Fiscalía
La negativa del gran jurado Washington supone una señal significativa. Los jurados federales suelen respaldar las solicitudes de acusación presentadas por los fiscales. De este modo, el rechazo adquiere un peso político adicional.
Finalmente, el episodio intensifica el clima de confrontación en Washington. La disputa sobre los límites de la expresión política y la disciplina militar continúa abierta en el debate público.










