El ají de gallina es uno de los platos más queridos de la cocina peruana. Cremoso, suave y con ese color amarillo intenso tan característico, combina pollo deshilado con una salsa espesa hecha a base de ají amarillo, pan remojado y nueces. Cada familia tiene su propia versión, pero todas coinciden en lo mismo: el ají de gallina es pura comida casera, de esas que reconfortan y llenan la mesa de aromas cálidos.
Este plato tiene raíces coloniales y es un ejemplo perfecto de cómo Perú fusiona ingredientes europeos con sabores nativos. El resultado es un guiso elegante, equilibrado y tan icónico que muchos lo consideran el verdadero corazón de la gastronomía peruana. Si buscas un plato con personalidad, tradición y un sabor que nunca falla, el ají de gallina es una apuesta segura.
Ingredientes (4–6 porciones)
Para la base
- 2 pechugas de pollo cocidas y desmenuzadas
- 4 tazas de caldo de pollo
- 2 cucharadas de aceite vegetal
- 1 cebolla picada finamente
- 2 dientes de ajo picados
- 3 cucharadas de pasta de ají amarillo
- 3 rebanadas de pan de molde (sin corteza)
- 1 taza de leche evaporada
- ¼ taza de nueces o pecanas molidas (opcional pero tradicional)
- ¼ taza de queso parmesano rallado
- Sal y pimienta al gusto
Para servir
- Arroz blanco
- Papas sancochadas en rodajas
- Huevos duros
- Aceitunas negras
- Perejil picado
Preparación
1. Prepara la crema
- Remoja el pan en 1 taza del caldo de pollo.
- Licúa el pan con la leche evaporada hasta formar una crema espesa. Reserva.
2. Haz la base del guiso
- En una olla, calienta el aceite y sofríe la cebolla hasta que quede transparente.
- Agrega el ajo y la pasta de ají amarillo. Cocina unos minutos para que se concentre el sabor.
3. Incorpora los demás ingredientes
- Añade la crema de pan, mezcla y deja que espese lentamente.
- Agrega las nueces molidas y el queso parmesano.
- Incorpora el pollo desmenuzado y un poco más de caldo si la mezcla queda demasiado espesa.
- Ajusta sal y pimienta. Cocina a fuego bajo durante 5–10 minutos para que todo se integre.
4. Sirve
Coloca rodajas de papa sancochada en el plato, sirve encima el ají de gallina, acompaña con arroz blanco y decora con huevo duro, aceitunas y perejil.
Consejos
- La clave del sabor auténtico está en usar ají amarillo peruano, ya sea fresco o en pasta.
- Si quieres un guiso más suave, añade un chorrito extra de leche evaporada.
- Las nueces le dan esa textura y sabor tradicional que muchas recetas modernas omiten.
- El ají de gallina sabe aún mejor al día siguiente.
El ají de gallina es más que un plato; es identidad peruana servida en un solo bocado. Cremoso, brillante y lleno de sabor, conquista a cualquiera que lo prueba.










