Bad Bunny en Australia marcará este fin de semana un nuevo hito en su carrera. El artista puertorriqueño ofrecerá sus primeros conciertos en el país como parte de su gira internacional Debí tirar más fotos.
El cantante actuará el sábado 28 de febrero y el domingo 1 de marzo en el Estadio Engie. El recinto está ubicado en el Parque Olímpico de Sídney y tiene capacidad para cerca de 50.000 personas.
Aunque se trata de un estadio relevante, es más pequeño que el Accor Stadium, que puede albergar hasta 80.000 asistentes. Aun así, la primera fecha se agotó casi de inmediato cuando salió a la venta.
La segunda noche tardó más en completar el aforo. Sin embargo, terminó colgando el cartel de completo tras su reciente actuación en el espectáculo del descanso de la Super Bowl.
Un mercado poco habitual
Bad Bunny en Australia representa un movimiento estratégico. El país no es tradicionalmente un mercado fuerte para la música urbana en español.
Según el censo de 2021, solo el 0,7 por ciento de la población habla español en casa. Además, la comunidad de origen latino o español representa un porcentaje reducido del total.
No obstante, las plataformas digitales han ampliado el alcance de la música latina. Por eso, la llegada del artista tiene un valor simbólico para la comunidad hispanohablante y para nuevos públicos.
Una gira consolidada
La gira comenzó el 21 de noviembre de 2025 en Santo Domingo. Desde entonces, incluye más de cincuenta fechas en América Latina, Asia, Oceanía y Europa.
Tras su paso por Australia, el tour continuará en Europa en mayo. Madrid tendrá diez fechas, mientras que Barcelona contará con dos.
El tramo final culminará el 22 de julio en Bruselas. De esta manera, Bad Bunny en Australia se suma a una gira que ha consolidado su presencia en grandes escenarios internacionales.
El artista llega en uno de los mejores momentos de su carrera. Recientemente participó en el show del descanso de la Super Bowl ante más de 128 millones de espectadores.
Además, su álbum Debí tirar más fotos hizo historia al convertirse en el primer disco completamente en español en ganar el Grammy a álbum del año.










