Colombia narcotrafico eeuu vuelve a ser el eje central de la relación bilateral. Tras más de cuatro décadas de cooperación en la lucha contra las drogas, el Gobierno colombiano espera ratificar esa alianza este lunes durante la reunión entre el presidente Gustavo Petro y su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la Casa Blanca.
La expectativa, según explicó Gloria Miranda, directora de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, es reforzar una relación histórica que atraviesa un momento delicado. Además, el encuentro busca exponer de manera directa la visión del actual Gobierno colombiano y respaldarla con cifras oficiales que, según sostiene, demuestran un compromiso sostenido contra el narcotráfico.
Miranda forma parte de la delegación que acompaña a Petro en Washington. En ese contexto, confía en que el mandatario podrá presentar datos contundentes para encauzar una relación que se ha visto tensionada durante el último año, no solo por la política antidrogas, sino también por diferencias en migración y en la postura estadounidense frente a Venezuela.
Cifras, decomisos y discrepancias
Uno de los puntos más sensibles del diálogo es la exclusión de Colombia, el año pasado, de la lista de países que cumplen con la lucha contra el narcotráfico, según la Casa Blanca. Frente a ello, el Gobierno colombiano sostiene que tiene resultados para mostrar.
Además, Colombia reporta la incautación de más de 2.800 toneladas de cocaína desde el inicio del mandato de Petro en agosto de 2022. De acuerdo con el propio presidente, esa cifra podría alcanzar las 3.500 toneladas al cierre de su Gobierno. A esto se suma la meta de sustituir 30.000 hectáreas de cultivos ilícitos durante este año.
Sin embargo, uno de los principales desacuerdos gira en torno al área sembrada con coca. Según datos del sistema de monitoreo de Naciones Unidas, en 2023 Colombia alcanzó 253.000 hectáreas. Petro ha cuestionado esa cifra y asegura que se utilizó una metodología equivocada. Por eso, el Gobierno impulsa mesas técnicas para revisar los criterios de medición y actualizar indicadores de productividad que no se revisaban desde 2019.
La apuesta por la sustitución
En ese escenario, la sustitución de cultivos aparece como el pilar central de la estrategia oficial. Según Miranda, este enfoque es la forma más efectiva de reducir la coca en el país. Además, subrayó que la política antidrogas del Gobierno se apoya en dos ejes complementarios.
Por un lado, está la llamada asfixia, que corresponde a las tareas de interdicción, destrucción de laboratorios e incautación de insumos, a cargo del sector Defensa. Por otro, el oxígeno, enfocado en atacar las causas estructurales que llevan a las comunidades a sembrar coca.
Estos programas promueven el reemplazo por cultivos legales como cacao, plátano o yuca y son financiados en su totalidad con recursos públicos colombianos. De este modo, el Gobierno insiste en que la erradicación voluntaria, acompañada de proyectos productivos, es más eficiente y menos costosa que la erradicación forzada.
Una relación en juego
Además, el tema tiene implicaciones regionales. Miranda respondió a recientes críticas de Ecuador, que impuso un arancel del 30 % a productos colombianos alegando falta de acciones firmes contra el narcotráfico. Según la funcionaria, Colombia sigue siendo uno de los países más comprometidos en esta lucha.
Finalmente, la reunión entre Petro y Trump será clave para definir el rumbo de una relación de casi medio siglo. En ese contexto, colombia narcotrafico eeuu no solo resume una agenda bilateral, sino también una discusión de fondo sobre cómo medir resultados y qué estrategias son más efectivas para enfrentar el problema.










