El Atlético de Madrid ha resurgido desde el regreso de José María Giménez, quien suma siete victorias y solo una derrota desde que volvió al eje de la defensa. Su impacto es doble. Por un lado, el equipo ha recuperado firmeza con seis triunfos consecutivos y apenas tres goles encajados. Por otro, el uruguayo se ha convertido en el héroe inesperado y decisivo del impulso rojiblanco en la Liga de Campeones.
El gol de Giménez en el minuto 93 frente al Inter fue la culminación perfecta: un salto imponente para rematar el córner de Antoine Griezmann y cerrar una noche que desató la euforia del Metropolitano. Su decimocuarto gol con el Atlético llegó en su partido número 365, y mantiene un dato rotundo: cada vez que marca, el equipo nunca pierde. Son nueve victorias y cinco empates, incluyendo aquel testarazo crucial ante el Leverkusen hace un año en Champions.
El gol del 93 y una dedicatoria cargada de emoción
Giménez explicó que la jugada estaba pensada:
“Ellos defendían en zona, y en el doble ritmo es difícil aguantar sin que te choquen. Aproveché una de mis virtudes, el salto”.
El zaguero también confesó la montaña emocional que le recorrió:
“Se me cruzó de todo por la cabeza: la familia, los amigos, la gente que está en la buena y en la mala. Este gol es para ellos”.
El Atlético vuelve a creer
La victoria ante el Inter era más que tres puntos. Confirmó que el Atlético está en nivel top 8, la meta que Simeone trazó desde el inicio. Con nueve puntos ya sumados en Champions, el equipo necesita tres triunfos más ante PSV, Galatasaray y Bodo Glimt para asegurar su clasificación directa.
En casa, el Atlético ha sido implacable. Ha derrotado al Union Saint-Gilloise (3-1), al Eintracht Frankfurt (5-1) y al propio Inter (2-1). Sus dos tropiezos llegaron fuera de casa ante Liverpool (3-2) y Arsenal (4-0), este último en la única derrota desde que Giménez recuperó la titularidad.
Un regreso que cambió todo
La influencia de Giménez es evidente. Desde que volvió el 18 de octubre tras casi cuatro meses fuera por lesiones acumuladas desde el Mundial de Clubes, el Atlético ha encadenado un 0-2 al Betis, 3-0 al Sevilla, 3-1 al Levante y 0-1 al Getafe, además del 1-0 a Osasuna, todos por LaLiga.
El propio jugador reconoce que atravesó un tramo duro:
“El Mundial de Clubes me hizo daño en lo físico y en lo mental. Luego vino el gemelo, una urgencia familiar y la ansiedad por volver. Esa ansiedad me hizo recaer y me dolió”.
El apoyo del club fue clave.
“Agradezco al Atlético, al cuerpo técnico y al Cholo. Siempre me bancaron. Con insistencia y resiliencia quise revertir todo eso, y hoy estoy disfrutando del fútbol”.
Indispensable para Simeone
Diego Simeone lo define de manera contundente:
“Giménez es el mejor central cuando está bien”.
Lo conoce desde 2013, cuando llegó siendo un adolescente. Hoy, una década después, se ha convertido en símbolo, capitán emocional y parte esencial de la identidad del Atlético de Madrid.
Su vuelta ha devuelto orden, seguridad y alma. Y su gol, ese cabezazo del 93, volvió a recordarle al Metropolitano que su equipo está preparado para competir con cualquiera.











