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El Mundial 2026 toma aire antes de unos cuartos cargados de revancha y peligro

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Kylian Mbappe reaparece este 9 de julio para liderar el ataque de Francia en el partido de cuartos de final del Mundial contra Marruecos en Boston. EFE/ Angel Colmenares

El Mundial 2026 se toma su primera pausa después de 27 jornadas sin descanso y 96 partidos disputados. La Copa entra ahora en su tramo decisivo, con ocho selecciones vivas y cuatro cruces de cuartos de final que mezclan revancha, historia, desgaste y advertencias claras para los favoritos.

La fase final se jugará por completo en Estados Unidos, con partidos en Boston, Los Ángeles, Miami y Kansas City. Después de una ronda de octavos llena de drama, remontadas, penaltis y eliminaciones pesadas, el torneo llega a una instancia en la que ya no queda margen para esconder dudas.

El primer duelo será Francia contra Marruecos, el jueves 9 de julio en Boston. El partido revive la semifinal del Mundial de Catar 2022, cuando Francia frenó el sueño marroquí de llegar a la final. Cuatro años después, Marruecos llega con más recorrido, más confianza y una goleada 3-0 sobre Canadá que refuerza su candidatura.

Francia, sin embargo, sigue siendo una de las grandes favoritas. Tiene el ataque más profundo del torneo, liderado por Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé, Michael Olise y una competencia interna que le ha dado opciones a Didier Deschamps. Además, contra Paraguay demostró que también sabe sufrir cuando el partido exige algo más que talento.

La rivalidad tiene una capa emocional y cultural fuerte. Varios jugadores marroquíes nacieron en Francia o tienen vínculos directos con el fútbol francés. Eso convierte el cruce en algo más que una eliminatoria: es un duelo con memoria, identidad y cuentas pendientes.

El viernes 10 de julio será el turno de España y Bélgica en Los Ángeles. La Roja llega fortalecida tras eliminar a Portugal con un gol agónico de Mikel Merino, en un partido que también marcó la despedida mundialista de Cristiano Ronaldo. España no siempre ha sido brillante, pero cada vez se muestra más fiable y competitiva.

Bélgica, por su parte, llega eufórica después de golear 4-1 a Estados Unidos, en un partido cargado por la polémica previa del caso Folarin Balogun. El equipo belga convirtió ese contexto en combustible competitivo y ahora enfrentará a una España que busca ajustar cuentas con una vieja herida: la eliminación ante Bélgica en los cuartos del Mundial de México 1986, decidida por penaltis.

El sábado 11 de julio abrirá con Inglaterra contra Noruega en Miami. Inglaterra sobrevivió al Azteca y eliminó a México 3-2 pese a jugar más de media hora con un hombre menos. El equipo de Thomas Tuchel ha encontrado en Jude Bellingham y Harry Kane su mayor garantía ofensiva, con ambos cargando casi todo el peso goleador inglés.

Pero Noruega llega con el aviso más serio del torneo: eliminó a Brasil. Erling Haaland marcó dos goles en los últimos minutos y confirmó que no necesita demasiadas ocasiones para cambiar una eliminatoria. Con Martin Odegaard como cerebro y varios futbolistas formados o consolidados en la Premier League, los noruegos conocen bien el lenguaje futbolístico inglés.

El cierre de los cuartos será Argentina contra Suiza en Kansas City. La campeona del mundo llega viva, pero con señales de alerta. Sufrió más de lo esperado contra Cabo Verde y estuvo al borde de la eliminación ante Egipto, antes de una remontada épica con goles de Cuti Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández.

Messi lidera la tabla de goleadores del Mundial con ocho tantos y sigue empujando a Argentina en busca del bicampeonato. Pero el equipo de Lionel Scaloni ya no transmite la misma solidez de otros momentos. Su fortaleza emocional es enorme, aunque sus problemas defensivos y de control empiezan a ser evidentes.

Suiza, en cambio, llega con una historia de resistencia. Eliminó a Colombia en penaltis después de un empate sin goles y alcanzó los cuartos de final por primera vez desde 1954, cuando organizó la Copa del Mundo. No tiene el brillo de Argentina, pero sí orden, oficio y una estructura capaz de incomodar a cualquiera.

Los cuartos del Mundial 2026 presentan dos revanchas y dos advertencias. Marruecos quiere ajustar cuentas con Francia. España busca saldar una deuda histórica ante Bélgica. Inglaterra tendrá que resolver el problema Haaland. Argentina deberá demostrar que su resiliencia no es solo una forma elegante de esconder fragilidad.

Después del descanso, el torneo entra en otra dimensión. Ya no se trata solo de avanzar. Se trata de sobrevivir a partidos donde cada error pesa, cada figura debe responder y cada selección empieza a mirar de frente la posibilidad real de levantar la Copa.

El Especialito

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