El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, viaja a Pakistán para participar en una nueva ronda de negociaciones EE.UU. Irán, en un intento por avanzar hacia un acuerdo en medio del conflicto activo entre ambos países.
El presidente Donald Trump confirmó el desplazamiento de la delegación estadounidense, aunque existen versiones contradictorias sobre el momento exacto de la salida.
Negociaciones EE.UU. Irán avanzan con incertidumbre
Según Trump, Vance ya se dirige a Islamabad junto al enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner.
Sin embargo, fuentes citadas por medios estadounidenses indican que el vicepresidente partiría desde Washington el martes, con el objetivo de llegar a tiempo para las conversaciones previstas el miércoles, justo cuando vence el alto el fuego.
A esto se suma otro problema bastante obvio: Irán no parece tener interés en sentarse a la mesa.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, afirmó que Teherán no tiene planes de participar en esta nueva ronda de negociaciones.
Exigencias clave de Estados Unidos
Trump dejó claro que la principal condición de Washington en las negociaciones EE.UU. Irán es que el país abandone cualquier intento de desarrollar armas nucleares.
También aseguró que está dispuesto a reunirse personalmente con los líderes iraníes si las conversaciones avanzan.
“No tengo ningún problema en reunirme con ellos”, afirmó el mandatario, dejando abierta la puerta a un encuentro directo.
Antecedentes sin acuerdo y aumento de presión
La primera ronda de diálogo, celebrada el 11 de abril, terminó sin resultados concretos.
Fue el contacto de más alto nivel entre ambos países desde 1979, y aun así no logró resolver ni el conflicto ni la situación del estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de petróleo.
Tras ese fracaso, Estados Unidos endureció su postura con un bloqueo naval dirigido a limitar las operaciones iraníes.
Un escenario que sigue sin claridad
Con el alto el fuego a punto de expirar y sin garantías de participación por parte de Irán, esta nueva ronda de negociaciones EE.UU. Irán llega con más dudas que certezas.
Si algo queda claro, es que enviar delegaciones sin confirmar si la otra parte se va a presentar es una estrategia… optimista, por decirlo suavemente.










