Las negociaciones Ucrania Rusia entran en una fase clave tras la reunión celebrada este viernes entre varios líderes europeos y el presidente Volodímir Zelenski. El objetivo fue coordinar posiciones antes de una nueva ronda de contactos con Moscú. Además, el encuentro se produjo en el marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich.
En la cita participaron el canciller alemán, Friedrich Merz, y los primeros ministros de Polonia, Reino Unido, Dinamarca y Suecia. Asimismo, asistieron el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el presidente de Finlandia, Alexander Stubb.
Poco antes, Ucrania confirmó que la tercera ronda de negociaciones Ucrania Rusia bajo mediación de Estados Unidos tendrá lugar los días 17 y 18 en Ginebra. Este año ya se celebraron dos reuniones en Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, el único resultado concreto fue un intercambio de prisioneros.
Los principales obstáculos para el alto el fuego
Según las partes implicadas, el mayor obstáculo sigue siendo el territorio. Rusia exige que Ucrania ceda todo el Donbás, incluida la parte de Donetsk que aún no controla. Por otra parte, también está en discusión el control de la central nuclear de Zaporiyia.
Además, persisten dudas sobre cómo supervisar un eventual alto el fuego. Igualmente, sigue abierta la cuestión de las garantías de seguridad europeas y estadounidenses.
Mientras tanto, Moscú anunció un cambio en su delegación. Vladimir Medinski encabezará el equipo ruso en Ginebra. Sustituye al jefe de la inteligencia militar, Ígor Kostiukov, quien participó en las rondas anteriores.
Europa presiona a Moscú
Antes de la reunión multilateral, Merz mantuvo un encuentro bilateral con Zelenski. Posteriormente, en su intervención pública, insistió en que Rusia debe poner fin a la guerra.
El canciller afirmó que Europa, Estados Unidos y Ucrania deben actuar de forma coordinada. Por eso, pidió utilizar todas las herramientas disponibles: militares, políticas, económicas y diplomáticas.
Asimismo, señaló que el diálogo con Moscú solo tendrá sentido si demuestra una disposición real a negociar. Finalmente, dejó claro que la responsabilidad de detener el conflicto recae en Rusia.










