Cada 27 de julio se conmemora el Día Internacional del Perro Callejero. La fecha busca visibilizar la situación de los perros callejeros y promover medidas que permitan ofrecerles una vida segura.
La jornada surgió como una iniciativa ciudadana en América Latina. Con el tiempo, organizaciones de protección animal y campañas de adopción comenzaron a utilizarla para denunciar el abandono.
Vivir en la calle expone a los animales al hambre, las enfermedades, el clima extremo y los accidentes de tránsito. Además, muchos enfrentan maltrato o pasan años sin recibir atención veterinaria.
Por qué tantos perros terminan en la calle
El problema tiene diferentes causas. Entre ellas aparecen el abandono, las camadas no planificadas y la falta de programas accesibles de esterilización.
Algunos animales también se pierden y nunca regresan a sus hogares. La ausencia de una placa identificadora o un microchip puede dificultar el reencuentro con sus familias.
Asimismo, los refugios suelen operar con recursos y espacios limitados. Por consiguiente, no siempre pueden recibir inmediatamente a todos los perros callejeros reportados por la comunidad.
Qué hacer al encontrar un perro
Antes de acercarse, conviene observar su comportamiento y el entorno. Un animal asustado, herido o desorientado podría reaccionar de manera inesperada.
Si no existe peligro, se le puede ofrecer agua, comida y un lugar con sombra. No obstante, deben evitarse los movimientos bruscos y el contacto forzado.
Cuando el perro presenta heridas o conducta agresiva, lo recomendable es llamar al servicio municipal de protección animal o a una organización de rescate. También puede llevarse a un veterinario para verificar si tiene microchip.
Tomar fotografías y registrar la ubicación ayuda a difundir el caso. Sin embargo, no debe asumirse automáticamente que el animal fue abandonado, pues podría haberse perdido recientemente.
Ayudar no siempre significa adoptar
Adoptar requiere tiempo, estabilidad económica y un compromiso de largo plazo. La decisión debe considerar los gastos veterinarios, la alimentación, el entrenamiento y las necesidades diarias del animal.
Quienes no pueden adoptar todavía tienen alternativas. Pueden ofrecer hogar temporal, donar suministros, apoyar campañas de esterilización o trabajar como voluntarios en un refugio.
El Día Internacional del Perro Callejero recuerda que el problema no se resuelve únicamente con buenas intenciones. Reducir la cantidad de perros callejeros exige prevención, identificación, adopciones responsables y políticas públicas permanentes.