Yéremy Pino apenas ha tenido tiempo para asimilar la conquista del Mundial con España. Sin embargo, el delantero del Crystal Palace ya piensa en el próximo gran desafío de su carrera: ganar la Champions League.
El futbolista fue recibido en Canarias por el presidente regional, Fernando Clavijo, y el consejero de Deportes, Poli Suárez. Durante el reconocimiento, habló sobre el título mundial y los sueños que todavía desea cumplir.
Una ambición que sigue creciendo
A sus 23 años, Pino aseguró que su familia le enseñó a competir y luchar por sus objetivos. Esa mentalidad, explicó, ha marcado una carrera que comenzó lejos de casa cuando tenía apenas 13 años.
El atacante ya conquistó la Liga Europa con el Villarreal. Además, levantó la Conference League con el Crystal Palace y la Liga de Naciones con España. Ahora considera que la Champions es el gran trofeo continental que todavía le falta.
“Ese es un objetivo que tengo”, declaró el jugador ante los periodistas. No obstante, el reto no será inmediato. El Crystal Palace disputará la próxima temporada de la Liga Europa.
Orgullo por sus raíces canarias
Yéremy Pino también destacó lo especial que resulta representar a Las Palmas de Gran Canaria en los principales escenarios del fútbol. El delantero nació en el Barrio del Atlántico y mantiene una estrecha relación con sus orígenes.
Su nombre aparece ahora junto al de otros tres canarios campeones del mundo. Pedri también conquistó el torneo de 2026, mientras Pedro Rodríguez y David Silva lo hicieron con España en 2010.
Pino reconoció que compartir ese grupo con figuras tan importantes le provoca una enorme emoción. Asimismo, valoró el sacrificio realizado por su familia desde que dejó su hogar para perseguir una carrera profesional.
Una lesión complicó su Mundial
El atacante disputó 68 minutos repartidos en dos partidos durante el torneo. Un golpe en la clavícula ante Uruguay limitó su participación y lo dejó sin protagonismo durante el tramo decisivo.
Aunque la lesión no fue tan grave como se temía, el futbolista necesitó el apoyo de sus compañeros, familiares y cuerpo técnico. Pudo continuar entrenando y permaneció disponible en caso de que España necesitara utilizarlo.
Tras alcanzar la cima con la selección, Yéremy Pino asegura que mantendrá la misma personalidad y ambición. El Mundial ya forma parte de su historia, pero la Champions League aparece ahora como el sueño que impulsa su siguiente capítulo.