El universo acaba de ofrecer una de esas escenas que normalmente solo existen en teoría. Un grupo de astrónomos logró observar directamente planetas en formación alrededor de una estrella joven llamada WISPIT 2, un sistema que podría parecerse a una versión temprana de nuestro propio vecindario cósmico.
Este hallazgo es especialmente raro. Hasta ahora, solo se había confirmado un caso similar, el sistema PDS 70. Con este nuevo descubrimiento, WISPIT 2 se convierte en el segundo sistema donde se han detectado dos planetas en formación de manera directa, lo que permite estudiar cómo nacen estos mundos en tiempo real.
Un sistema que revela cómo nacen los planetas
Los investigadores ya sabían que existía un planeta en este sistema, pero ahora confirmaron la presencia de un segundo. Ambos son gigantes gaseosos, similares a Júpiter o Saturno, lo que refuerza la idea de que este sistema podría evolucionar hacia algo parecido al nuestro.
El primero de estos planetas en formación, llamado WISPIT 2b, tiene una masa casi cinco veces mayor que la de Júpiter y se encuentra a una distancia considerable de su estrella. El segundo, WISPIT 2c, está mucho más cerca y es incluso más masivo, duplicando el tamaño del primero.
Las observaciones se realizaron con instrumentos avanzados del Observatorio Europeo Austral, que permitieron no solo detectar los objetos, sino también confirmar que se trataba de planetas reales y no de otras estructuras.
Un disco lleno de pistas
Lo más interesante del sistema WISPIT 2 no son solo los planetas en formación, sino el disco de gas y polvo que los rodea. Este disco presenta huecos y anillos bien definidos, señales claras de que los planetas están moldeando su entorno mientras crecen.
Cada uno de estos huecos marca el lugar donde un planeta está acumulando material. A medida que gana masa, su gravedad atrae más partículas, limpiando el área a su alrededor y dejando esos patrones visibles que los telescopios pueden detectar.
Además, los científicos identificaron una tercera brecha en el disco que podría indicar la presencia de otro planeta aún no confirmado. Este posible mundo tendría una masa similar a la de Saturno, lo que sugiere que el sistema podría ser aún más complejo de lo que se observa actualmente.
Un vistazo al pasado del Sistema Solar
Estudiar planetas en formación como los de WISPIT 2 permite entender cómo se originó nuestro propio Sistema Solar hace miles de millones de años. Cada observación aporta detalles sobre cómo el polvo y el gas se transforman en mundos completos.
El equipo planea continuar investigando este sistema con telescopios aún más potentes en el futuro. Con cada nueva imagen, la ciencia se acerca un poco más a responder una pregunta que lleva siglos abierta: cómo se forman los planetas.