El pollo al limón estilo piccata es un plato italiano conocido por su salsa brillante y equilibrada. Filetes de pollo dorados se bañan en una reducción de mantequilla, limón y alcaparras que aporta acidez elegante, notas salinas y una textura sedosa. Es un plato ligero pero con carácter, ideal para una cena entre semana que aún se siente cuidada, o para servir con pasta, puré o vegetales salteados.
Ingredientes (4 porciones)
- 4 pechugas de pollo sin hueso, cortadas en filetes delgados
- Sal y pimienta al gusto
- ½ taza de harina de trigo
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 3 cucharadas de mantequilla
- 3 dientes de ajo picados
- ½ taza de vino blanco seco
- ¾ taza de caldo de pollo
- Jugo de 1 limón grande
- 2 cucharadas de alcaparras escurridas
- Perejil fresco picado
Preparación
1. Dora el pollo
Sazona los filetes con sal y pimienta. Pásalos ligeramente por harina, sacudiendo el exceso.
En una sartén amplia, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto y dora el pollo por ambos lados hasta que esté bien sellado y con un color dorado uniforme. Retira y reserva.
2. Construye la salsa
En la misma sartén, reduce el fuego y añade una cucharada de mantequilla. Incorpora el ajo y cocínalo brevemente hasta que esté fragante.
Agrega el vino blanco y deja reducir unos minutos, raspando el fondo para recuperar los sabores.
3. Integra y equilibra
Añade el caldo de pollo, el jugo de limón y las alcaparras. Cocina a fuego medio hasta que la salsa se vea ligeramente espesa y bien integrada.
4. Finaliza
Devuelve el pollo a la sartén y cocina unos minutos para que se impregne de la salsa.
Añade el resto de la mantequilla y mueve la sartén suavemente hasta obtener una textura brillante y envolvente.
5. Sirve
Espolvorea perejil fresco y sirve de inmediato.
Consejos
- Golpear ligeramente el pollo ayuda a una cocción más pareja.
- Ajusta el limón al final para mantener el equilibrio.
- Sirve con pasta larga, arroz blanco o espárragos salteados.
- La salsa debe ser ácida pero redonda, nunca agresiva.
El pollo al limón estilo piccata es limpio, expresivo y elegante, un plato donde pocos ingredientes logran un resultado refinado.










